Fake news. Cambio climático

 

fake1

En enero de 2014 nos enteramos por la televisión que un grupo islámico ha tomado la ciudad iraquí de Faluya y tiene la intención de proclamar el califato. Poco después ocupan la mitad del territorio de Iraq y Siria, y se hacen célebres en todo el mundo por degollar a sus prisioneros y exhibir públicamente sus cabezas. Se les conoce como ISIS o DAESH. Nadie sabe cómo han surgido ni quién les ha proporcionado el armamento pero, al poco, nos enteramos que luchan contra Basah al-Assad, el presidente de Siria. El conflicto en Siria está en su máximo apogeo. Tampoco sabemos cómo ha comenzado. No es de recibo que forme parte de la llamada Primavera árabe que impulsó la Administración Obama de la mano de la malvada Hillary Clinton. El caso es que en Occidente los noticiarios  informan día a día de la insuperable perversidad del régimen sirio, que no cesa de bombardear niños y hospitales con armas químicas.  Y uno empieza a preguntarse cosas: ¿Cómo puede ser tan necio Basah al-Assad para actuar de esa manera y ofrecer esa imagen de crueldad al mundo?; ¿por qué la aviación inglesa y norteamericana se encargaron de bombardear posiciones del régimen desde que comenzó el conflicto?; ¿por qué Rusia se pone a su lado?…

Y uno poco a poco indagando aquí y allá va descubriendo cosas: visualiza un video que muestra la preparación y el montaje de la noticia –que será emitida a continuación en las televisiones de medio mundo—de la explosión de un coche cargado de dinamita en medio de una concurrida zona (explota el coche y posteriormente van llegando los heridos, echándose tintura roja sobre las cabezas, llenándose de polvo, rasgándose las vestiduras…); y se entera uno por las redes  que muchas de las fotos recientemente publicadas de niños muertos o heridos en el conflicto sirio tenían varios años de antigüedad y correspondían a otra guerra pasada; y cae en las manos de uno el documento gráfico que muestra a 40 militares americanos, ingleses y franceses capturados por las fuerzas sirias, y esos militares ¡ejercían labores de adiestramiento de rebeldes, entre los cuales estaba el ISIS también!; y se entera la relación de interés de los norteamericanos, los rusos, los saudíes y los iraníes en Siria. Las FAKE NEWS, las mentiras  modeladas interesadamente y transmitidas por los grandes medios de información del mundo entero como informaciones fidedignas, tomaron gran entidad en relación al conflicto sirio. Posteriormente las hemos visto crecer en las redes sociales y han sido utilizadas para desestabilizar gobiernos, para influir con sus mentiras en las elecciones de países como Norteamérica, y para acabar con el prestigio de tal o cual dirigente político, académico o empresarial. ¡Cuidado con tu futuro porque te puedes encontrar con la zancadilla de una fake news que te pude derribar para los jamases!

cambio climático1

En otro orden de cosas, acabo de leer una noticia impactante: 16 de los últimos 18 años han sido los más calurosos desde que se registran las temperaturas del mundo. Parece un medio de comunicación serio. En otro medio, serio también, leo que en Siberia (¡y hasta el Polo Norte!, recalca la noticia) avanzan cien devastadores incendios que cubren una extensión de más de 100.000 km2, una quinta parte de la superficie total de España. Claro, se añade que el hielo polar se está derritiendo a un ritmo inusitadamente alto, lo cual llevo oyéndolo durante los últimos 30 años (así que lo de inusitado debe ser entendido metafóricamente). Leo todo eso e indago y hago memoria.

Hago memoria de las noticias en relación al clima de hace 30 años. Anunciaban que un aumento de 0,5º en la temperatura media del planeta causaría un deshielo en los polos que haría subir el nivel de los océanos hasta 20 cm., provocando la inundación de bastantes ciudades costeras. Pero ahora dicen las noticias que la temperatura media ha aumentado 1º en los últimos 30 años y, sin embargo, ¡el nivel de los océanos es el mismo y ninguna ciudad costera ha sido declarada en peligro! Algo no cuadra.

En segundo lugar, indago en varias revistas científicas y resulta que la curva de la temperatura media en el mundo es suavemente descendente desde 1999. Lo cual pone una posible causa al hecho de que el pregón del “calentamiento global” haya sido cambiado por el de “cambio climático” (un cambio no implica necesariamente un calentamiento).

Hay otra cosa que llama la atención en esto: se alega que como efecto del calentamiento global se altera la corriente cálida del Golfo que procura temperaturas suaves a Europa, con lo cual, el primer efecto en los países europeos atlánticos será un enfriamiento. Esto es jugar con dos barajas. Si se calienta tengo razón, y si se enfría también. A favor del citado calentamiento juega un cierto consenso científico, pero no total, pues muchos científicos de renombre descreen del hecho. Hay razones que invitan a sospechar, por ejemplo: que el calentamiento global o cambio climático haya sido convertido en religión por la progresía mundial; que no haya forma científica de demostrar que la acción del hombre sea la causa del cambio; que haya decenas de miles de investigadores cuyo puesto de trabajo está subordinado a decir SÍ a la existencia del calentamiento; que el encargado de llevar el control mundial de los datos de temperatura propusiese por email a sus funcionarios más inmediatos la triquiñuela de inflar unas décimas de grado las temperaturas recibidas “pues nos jugamos el puesto”; que el supuesto consenso entre científicos pueda ser tan significativo como el consenso político acerca de la ideología de género, es decir, que obedezca a razones coercitivas impuestas por lo políticamente correcto, y no a convencimientos. En todo caso, las temperaturas medias del planeta han alcanzado en los últimos mil años temperaturas mucho más extremas que las que tenemos ahora. Groenlandia (Greenland, Tierra verde) se vio plantada de vides por los vikingos, lo que indica una temperatura media varios grados más alta que la actual.  O, por contra,  la Pequeña edad del hielo de finales de siglo XVI y del primer cuarto del siglo XVII. Pieter Brueghel el Viejo inmortalizó ese periodo frío en un cuadro en que se ven patinadores holandeses sobre el hielo.

Que hoy en día el cambio climático y la ideología de género sean religiones hermanas y determinen en buena medida lo denominado políticamente correcto, conlleva coacciones y aparejamientos raros. Por ejemplo, que las vacas estén en el punto de mira de los sacerdotes y sacerdotisas de esa nueva religión porque eructan…, eructan metano, lo cual, dicen es el principal causante del calentamiento global. Así que ya han empezado a aparecer informaciones sobre que la carne de vaca produce cáncer; o, como el caso ocurrido hace poco en España en el que un juez ha condenado a un marido por tirarse un sonoro cuesco ante su mujer, que, por cierto, le estaba recriminando algo. No se sabe que metano del cuesco fuera el causante de la condena, aunque tal vez la agravara algo. ¡No se le ocurre otra cosa al infeliz que atentar contra la ideología de género y contra el cambio climático!

 

7 comentarios en “Fake news. Cambio climático

  1. No hay que admirarse de nada. El asunto, a nuestro entender, y tal como lo desarrollan “ellos”, es como sigue:

    1. Entre realidad y falsedad no hay distingos claros, no existen líneas definidas. El presente y el futuro es realidad virtual, o sea, verdadero o falso según convenga. El pasado, en el mejor de los casos, es ‘realidad’ que sólo ocupa a gente desocupada (filósofos, historiadores, arqueólogos, antropólogos, etc.).
    No hay verdad ni mentira, sino noticia.
    2. No existe el ayer, sino sólo el hoy. El ayer es cosa de bibliotecas y hemerotecas. El hoy, vale solo para hoy; tal vez, si interesa, para mañana. Este principio rige en todo, y muy claramente en la denominada “clase política”.
    Todo depende desde el ángulo que se lo mire.
    3. Quien domine los ‘big data’ tiene la llave y gana la partida: la actual partida por hacerse con la hegemonía mundial.
    A día de hoy, la potencia que aspira a la supremacía posee más ‘big data’ que la potencia hegemónica.

    El doctor Josef Goebbels, reputado como genio de la ‘propaganda’ en los años finales de la primera mitad del siglo pasado, gran divulgador de ‘fake news’ y uno de sus más notables pioneros, nos parece hoy —hombres del siglo XXI— un párvulo, inquieto y malvado, de escuela primaria. La tecnología que posibilita la comunicación avanza a pasos cada vez más y más agigantados… Parece ser y tal vez sea así de así.

    Me gusta

    • El posmodernismo marxista y la ingeniería social de las grandes corporaciones económicas van de la mano en este asunto. El caso es que si el ayer ha dejado de existir para los jóvenes –a menos que se les quiera hacer comulgar con ruedas de molino y se evoque a la historia para ello–, tienes razón en que el mañana ha dejado de plantearse, lo cual puede comportar consecuencias graves, pues sin prevención es difícil superar los peligros

      Le gusta a 1 persona

      • Simplemente vamos camino del hundimiento o rumbo a la tierra prometida de “Jauja y Cucaña” -en este último supuesto a uno de esos paraísos falsos de los que guarda memoria la Historia. Simple Orwell-1984, aunque quizá no bajo una dictadura filocomunista -como magistralmente, en su tiempo, supusiera el novelista- sino bajo una dictadura plutocrática; tirios o troyanos, eso es lo de menos. ¿Los jóvenes?, ¿los viejos? A “ellos” no les interesan los viejos: les quedan pocos años de vida y, algunos, ingratos pensionistas, ya no votan. Les interesan, exclusivamente, los jóvenes. Un solo dato: de la inmigración -legal e ilegal en, por ejemplo, España- un 85 / 90 % son jóvenes (entre la minoría de edad y los 40 años). Y así podríamos añadir datos y datos ‘ad nauseam’… Nuestros datos, por supuesto, son una ridiculez cuantitativa (una fruslería) ante los que manejan los dueños de ‘big data’, quienes serán los que ganen la partida de ajedrez si antes no los volatilizan a golpe de plutonio fisionado…

        Le gusta a 1 persona

        • Yo tengo para mí que, en primer lugar, las pensiones serán igualadas; en segundo lugar, desaparecerán las clases medias; en tercer lugar, desaparecerán en buena medida las familias y los hijos, y estaremos sometidos a la ideología de género. Pero hay un cuarto lugar: los musulmanes se harán mayoría en muchos lugares de Europa y disputarán con el feminismo radical el poder. De a qué entente se llegue entre la ideología de género, lo musulmán, y la ingeniería genética que promociona la ONU y algunos multimillonarios que juegan a ser dioses, dependerá el futuro loco de España y Europa. Creo que China contemplará impasible nuestro colapso (a menos que las tensiones que ellos mismos sufren exploten)

          Me gusta

          • PESIMISTAS

            De lo primero y desde hace tiempo, la “igualación” galopa progresivamente a zancadas cada vez más grandes. Sobre lo cuarto, Michel Houellebecq ha escrito una novela premonitoria -a lo Orwell 1984- de 315 páginas, de las que unas 100 son obra de genio (‘Soumission’, Paris, Flammarion, 2015). Pero ¿para qué seguir cuando sólo sería redundar? Nos llaman “pesimistas”, y nos contentamos, sin rechistar, con que los calificativos no vayan a más… Ennio Flaiano, colaborador del genial Fellini en algunas de sus películas, dejó un proverbio digno de recuerdo sobre pesimismo y pesimistas. Valga traerlo al presente de aquí y ahora: “Essere pessimisti circa le cose del mondo e la vita in generale è un pleonasmo, ossia: anticipare quello che accadrà”. La “impasibilidad de China”, si hubiera lugar, quizá se asemejara a la sonrisa, irónica y enigmática -o sea, profunda- de Xi Jinping.

            Le gusta a 1 persona

            • Vamos a tener que discrepar. La novela que nombras, de Michel Houellebecq, que casi con toda seguridad es la que comencé a leer las navidades pasadas, me decepcionó (no llegué a la página 70) e incluso he llegado a olvidar el nombre y el lugar donde la deposité. El deleite que obtuve con “Las partículas elementales” (y en menor grado con la segunda novela suya de renombre, cuyo nombre se me fue al limbo) ha caído en picado con esta última, pero si me aseguras que tiene algunas páginas geniales, la retomaré.

              Me gusta

            • Discrepáis sólo en lo relativo a la lectura y apreciación —hasta la página 70— de una novela, digamos, del género “político-social-premonitorio-fictivo”. ¡Que toda discrepancia entre dos moradores de Tebaida fuera sólo ésa! Os seguiremos leyendo y, si, tras evaluar nuestros futuros comentarios decidís que son dignos de ser leídos por otros, no tendremos jamás ningún inconveniente en que los hagáis públicos; pero si alguna vez escribimos y os rogamos que no publiquéis nuestro comentario, confiamos en que así obraréis. La durante décadas cacareada en España como “libertad de expresión” es una quimera, un trágala que sólo cuela por muy anchas e insensatas tragaderas. No vivimos en una sociedad libre sino en una sociedad regulada, moldeada y controlada por los políticos. Vivimos —en casi toda Europa–, como asegura Giulio Tremonti (así también lo vemos nosotros), “en un ‘medievo postmoderno’ en el que todo está prohibido, salvo lo que graciosamente se nos concede, para luego controlar las concesiones y eventualmente castigarlas, siguiendo el esquema típico del estado criminógeno” * […] “El efecto de conjunto es que, tanto nuestro sistema jurídico nacional como el europeo, no es un sistema jurídico en que la libertad es la regla y la prohibición la excepción, sino un sistema corrompido. Un sistema en que casi todo lo que es natural termina siendo prohibido y regulado”.** El viejo lema libertario “Todo es libre salvo lo que está prohibido” se ha transformado, en estos tiempos, en su contrario: “Todo está prohibido salvo lo que es libre”. Y así, hay muy muchas razones para temer que opiniones que no sean “políticamente correctas” (sic), estén siendo ya ‘tenidas en cuenta’ (y no para bien del discrepante) por el germen —¡y no tan germen!— del Estado Totalitario que Todo lo Sabe.

              * GiulioTremonti, ‘Lo Stato criminogeno’, Roma-Bari, Laterza, 1997.
              ** Giulio Tremonti, ‘Le tre profezie. Appunti per il futuro’, Milano, Solferino, 2019.

              Le gusta a 1 persona

Responder a sannio10 Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s