Más allá del bien y del mal II. Nietzsche

De la psique y la moral

p.73.-El escepticismo con respecto al sufrimiento, que en el fondo es tan solo un rasgo afectado de la moral aristocrática, ha contribuido no poco al surgimiento de la última gran rebelión de esclavos, comenzada con la Revolución francesa.

p.82.-Quien ha mirado hondo dentro del mundo adivina sin duda cuál es la sabiduría que existe en el hecho de que los hombres sean superficiales. Su instinto de conservación es el que los enseña a ser volubles, ligeros y falsos.

p.99.-No existen fenómenos morales, sino sólo una interpretación moral de los fenómenos.

p.106.-Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti.

p.108.-La demencia es algo raro en los individuos, pero en los grupos, los partidos, los pueblos, las épocas, constituye la regla.

p.116.-Toda moral es una tiranía contra la naturaleza; también contra la razón.

p.118.-La moral enseña a odiar la libertad excesiva, implanta la necesidad de horizontes limitados, de tareas próximas, enseña el estrechamiento de la perspectiva y por tanto, en cierto sentido, la estupidez como condición de vida y de crecimiento.

p.122.-La mayor parte de la vivencia nos la imaginamos con la fantasía.

p.131.- El amor al prójimo es siempre, con relación al temor al prójimo, algo secundario, algo parcialmente convencional y aparente-arbitrario.

p.148.-No hay hoy, según es reconocido por todos, mejor somnífero y calmante que el escepticismo, que la suave, amable, tranquilizadora adormidera del escepticismo. En efecto, el escepticismo es la expresión más espiritual de una cierta constitución psicológica compleja a la que, en el lenguaje vulgar, se le da el nombre de debilidad nerviosa y constitución enfermiza.

p.156.-Cuanta mentira yace oculta bajo los tipos más venerados de la moralidad contemporánea

p.162.-Estamos determinados por morales diferentes; nuestras acciones brillan alternamente con colores distintos, raras veces son unívocas.  Y hay bastantes casos en que realizamos acciones multicolores.

p.167.-En los lugares en que hoy se predica compasión, abra el psicólogo sus oídos, oirá un ronco, quejoso, genuino acento de autodesprecio.

p. 178.-«Ordenar cosas nuevas mediante órdenes antiguas»

191.- Como un vacío que se abre entre causa y efecto.

p.192.- Horas de hervores nacionales, de ahogos patrióticos y de todos los demás anticuados desbordamientos sentimentales.

p.228.-El vanidoso se alegra de toda buena opinión que oye de sí mismo, de igual modo que sufre por toda opinión mala: se siente sometido a ellas, se esclaviza a ellas.

p.241.-Un hombre que aspire a cosas grandes considera a todo aquel con quien se encuentra en su ruta, o bien como un medio, o bien como una rémora y obstáculo, o bien como un lecho pasajero para reposar  […] ¡coger el azar por los pelos!

Del socialismo y el cristianismo

p.68-69.-Universal y verde felicidad-prado del rebaño, llena de seguridad, libre de peligro, repleta de bienestar y de felicidad de vida para todo el mundo: sus dos canciones y doctrinas más repetidamente canturreadas se llaman «igualdad de derechos» y «compasión con todo lo que sufre».

p.74.-…la neurosis religiosa, encontrámosla ligada a tres peligrosas prescripciones dietéticas: soledad, ayuno y abstinencia sexual.

p. 132 Hay un punto en la historia de la sociedad en el que el reblandecimiento y el languidecimiento enfermizos son tales que ellos mismos comienzan a tomar partido a favor de quien los perjudica, a favor del criminal, y lo hacen, desde luego, de manera seria y honesta. Castigar: eso les parece inocuo en ciertos sentidos; lo cierto es que la idea del castigo y del deber-castigar les causa daño, les produce miedo. «¿No basta con volver no-peligroso al criminal? ¿Para qué castigarlo además? ¡El castigar es cosa terrible! La moral del rebaño, la moral del temor, saca su última consecuencia con esta interrogación. El imperativo del temor gregario:  ¡queremos que alguna vez no haya nada que temer!

p.134.- El movimiento democrático constituye la herencia del movimiento cristiano. Los filosofastros cretinos y los ilusorios de la fraternidad, que se llaman a sí mismos socialistas, y quieren la sociedad libre, pero que en verdad coinciden con todos aquellos en su hostilidad radical e instintiva a toda forma de sociedad diferente a la del rebaño autónomo […] coinciden en la desconfianza contra la justicia punitiva. […] coinciden todos ellos en el clamor y en la impaciencia de la compasión, en el odio mortal contra el sufrimiento en cuanto tal, en la incapacidad casi femenina para poder presenciarlo como espectador, para poder hacer sufrir; coinciden en el ensombrecimiento y reblandecimiento involuntarios bajo cuyo hechizo Europa parece amenazada por un nuevo budismo. […] coinciden en la creencia en el rebaño, en sí mismos. Su ideal: esa degeneración y empequeñecimiento del hombre en completo animal de rebaño.

p.225.-… una cierta necesidad de tener enemigos como canales de desagüe, por así decirlo, de los afectos denominados envidia, belicosidad, altivez, en el fondo, para poder ser buen amigo.

p.226.-El bueno tiene que ser en todo caso el hombre no peligroso

Nietzsche en sus escritos. Más allá del Bien y del Mal I

Del instinto y la fuerza

p. 61.-Suponiendo finalmente que se consiguiese explicar nuestra vida instintiva entera como la ampliación y ramificación de una única forma básica de voluntad – a saber, de la voluntad de poder como dice mi tesis—[…] entonces habríamos adquirido el derecho a definir inequívocamente toda fuerza agente como voluntad de poder

p. 65: Todo lo que es profundo ama la máscara.

p. 66.- Saber reservarse es una prueba de independencia.

p.67.-Las cosas tienen que ser tal como son y tal como han sido siempre: las grandes cosas están reservadas para los grandes, los abismos para los profundos, las delicadezas y estremecimientos para los sutiles, y, en general, y dicho brevemente, todo lo raro para los raros.

p.70 Los halagos de la dependencia que yacen escondidos en los honores, o en el dinero, o en los cargos, o en los arrebatos de los sentidos.

La verdad puesta boca abajo

p. 87 Ascetismo y puritanismo son medios casi ineludibles de educación y ennoblecimiento cuando una raza quiere triunfar de su procedencia plebeya y trabaja para elevarse hacia el futuro dominio.

p.102.-Un pueblo es el rodeo que da la naturaleza para llegar a seis, a siete grandes hombres.

p.121.-…sobre Sócrates: hay que seguir a los instintos, pero hay que persuadir a la razón para que acuda luego en su ayuda con buenos argumentos.

p.132.-Todo lo que eleva al individuo por encima del rebaño e infunde temor al prójimo es calificado, a partir de ese momento, de malvado; los sentimientos equitativos, modestos, sumisos, igualitaristas, la mediocridad de los apetitos alcanzan ahora nombres y honores morales.

P.159.-Para entrar en un mundo elevado hay que haber nacido, o dicho con más claridad, hay que haber sido criado para él.

p.171.-Lo mismo el hedonismo que el pesimismo, lo mismo el utilitarismo que el eudemonismo: todos esos modos de pensar que miden el valor de las cosas por el placer y el sufrimiento que estas producen, son ingenuidades y modos superficiales de pensar.[…] la disciplina del sufrimiento, del gran sufrimiento, ¿no sabéis que únicamente esa disciplina es la que ha creado hasta ahora todas las elevaciones del hombre?

p.177.-Lo que constituye la voluptuosidad dolorosa de la tragedia es crueldad; lo que produce un efecto agradable en la llamada compasión trágica y, en el fondo incluso en todo lo sublime, hasta llegar a los más altos y delicados estremecimientos de la metafísica, eso recibe su dulzura únicamente del ingrediente de crueldad que lleva mezclado. […]los brebajes aromáticos de la gran Circe «crueldad»

p.193.- ¡Mas tal vez todo lo grande no haya sido en sus comienzos más que una locura!

p.221.-La vida misma es esencialmente apropiación, ofensa, avasallamiento de lo que es extraño y más débil, opresión, dureza, imposición de formas propias, anexión y al menos, en el caso más suave, explotación.

p.179.-…haya endurecido y afilado durante suficiente tiempo su ojo para verse a sí mismo…

p.231.- …surge una funesta simultaneidad de primavera y otoño.. […] que nada se mantiene en pie hasta pasado mañana, excepto una sola especie de hombres, los incurablemente mediocres.

p.240.-El sufrimiento vuelve aristócratas a los hombres, separa.

De la mujer

p.95.-La mujer aprende a odiar en la medida en que desaprende a hechizar. Afectos idénticos tienen, sin embargo, un tempo distinto en el hombre y en la mujer: por ello hombre y mujer no dejan de malentenderse.

p.100.-Cuando en el juego no intervienen el amor o el odio, la mujer juega de manera mediocre.

p.105.- Cuando una mujer tiene inclinaciones doctas hay de ordinario en su sexualidad algo que no marcha bien.

p.182.- Pero no quiere la verdad: ¡qué le importa la verdad a una mujer! Desde el comienzo, nada resulta más extraño, repugnante, hostil en la mujer que la verdad. Su gran arte es la mentira, su máxima preocupación son la apariencia y la belleza.

p.189.-Lo que en la mujer infunde respeto es su naturaleza, su elasticidad genuina y astuta, como de animal de presa, su garra de tigre bajo el guante… el carácter inaprensible, amplio, errabundo, de sus apetitos y virtudes…

Adagios varios

  • Algunos tienen como vicio la búsqueda de virtud
  • Si crees en todo, de nada estarás seguro
  • Es la idea quien hace al individuo y no al contrario
  • Para digerir los alimentos se necesita estómago…, y para digerir las injusticias
  • No te preocupes en exceso por una puerta que se cierra… Mira, allí se abre otra
  • Casi todos los tipos de sordera responden muy bien al remedio llamado “elogio”
  • Cuando un ignorante alcanza gran poder se cree sabio; si es tonto se cree lumbrera
  • Los perseverantes fían en perder cada batalla excepto la última
  • La gente interesante encuentra casi todo interesante
  • Las oportunidades existen, solo hay que saber reconocerlas … y echarlas el lazo
  • Con el conocimiento, sabes; con la creencia crees saber
  • Los que no entienden aborrecen la claridad, prefieren lo oscuro que les haga parecer profundos
  • ¿No es un pesimista un optimista bien informado?