DICHOS, UTOPÍAS, IDEOLOGÍAS Y CONTROL

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George Orwell
Para controlar a un pueblo hay que conocer su miedo, y es evidente que el primer miedo de cada individuo es estar en peligro mortal. Una vez que el ser humano se hace esclavo de su miedo es fácil hacerle creer que el papá Estado estará listo para ayudar a salvarlo.
Ortega y Gassett
“Don Salvador es un tonto en cinco idiomas”, que dijo Ortega y Gasset de Madariaga.
Intelectuales
Dice Barrows Dhunham, que “Con frecuencia los intelectuales son paniaguados del poder; por eso puede suceder que la intelectualidad se fundamente en encontrar excusas valiosas para el servilismo.

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Ideologías y sentimientos
Para los líderes de la izquierda la ideología es un vehículo de su ambición. Pablo Iglesias no sería comunista si no pensara que cuando arribe el comunismo él será el jefe. Para el resto de la tropa de adeptos, el comunismo es el vehículo de su odio y deseo de venganza. Por eso la abrazan.
Minoría violenta y revolución
En la Revolución francesa, como después en todas las revoluciones, una minoría violenta impone sus tesis y su poder a la gran mayoría silenciosa y pusilánime.

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El peligro de los salvadores del mundo
Algunos dicen sacrificarse por la humanidad. Se consideran salvadores del mundo o de una parte de él. Conocemos a los revolucionarios de toda época, sobre todo los comunistas, que decían sacrificarse por el comunismo, que era la felicidad de las gentes, pero en realidad sacrificaban a todo el mundo para poder conseguir sus propios propósitos. En realidad, una idea se apodera de ellos y esa idea viene a ser en casi todos los casos un vehículo para alcanzar ellos el poder. Sus conciencias están controladas por la ideología  y la ambición de poder.
Sometimiento a la colectividad
¿Cuándo y en qué condiciones el egoísmo humano se convierte en sumisión al grupo?, es decir, ¿por qué las reses de un rebaño ideológico renuncian a las prerrogativas del yo?
¿Por qué todos los líderes comunistas llevan a la miseria al país antes de tomar el poder?
Porque el comunismo chapotea excelentemente en las ciénagas de la miseria, de ahí que pretenda convertir las charcas de agua clara y saludable en cenagosos pantanales.
La ONU y el Nuevo Dios
La ONU ha levantado un nuevo dios con una santísima trinidad: aquél es el Igualitarismo; estos son: el animalismo y medioambientalismo y la ideología de género.
Prensa y morbo
La expectación fervorosa de los primeros cristianos en espera del Apocalipsis, explica el porqué del éxito de la prensa amarilla.

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Atrayente utopía
Nos dice Antonio Escohotado que lo real es complejo pero toda fantasía (utopía, sueño) es simple, por eso, supongo, la abrazan los memos.
¿Por qué en los regímenes socialistas se empobrecen sin remedio?
Adam Smith nos dio la respuesta: “Sería absurdo imaginar que los seres humanos rinden más cuando trabajan para otros que cuando lo hacen por su cuenta”
La fuerza en el revolucionario
El odio contra el enemigo y la crueldad del destruir son las grandes pasiones y fuerzas del revolucionario; mucho mayores que la razón, que el sentimiento de injusticia e incluso que el ansia de poder de sus líderes.

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Identidad del comunismo y del nazismo
La estructura del esqueleto es la misma en ambos y es la misma su espina dorsal: el individuo no es nada y el Estado lo es todo; el Estado se personifica en el líder; la libertad del individuo queda suprimida; la democracia queda abolida; todo se hace en nombre del “pueblo”; el aparato represivo evita la disidencia… De hecho, las semejanzas van mucho más allá, pues tanto el nazismo como el fascismo nacieron del socialismo, las SS imitaron el sistema de checas de la URSS, y Hitler fue el mejor alumno de Stalin. Su única diferencia es que en el nazismo se levanta la bandera de la Patria alemana, mientras que el comunismo pretende el poder universal. Así que nazismo y comunismo son hermanos siameses que, poseyendo la misma espina dorsal, miran hacia lados distintos.

Tipos de controles a los que paulatinamente nos someterán más y más
• Ideológico: los medios, la educación, la corrección política
• Visual: las cámaras en las ciudades, los satélites etc
• Posicional: el gps de los móviles
• Auditivo: mediante los móviles, los sistemas de escucha y comunicación
• Institucional: de los grupos, las instituciones
• Judicial: control del sistema judicial
• Control de la policía, del ejército, de la guardia civil
• Control del Tribunal Constitucional
• Control del sistema de Representación Democrática
Leo en “Disidentia”:
La política es un juego en el que unas personas, organizadas, utilizan al Estado para transferir renta y riqueza de unos grupos sociales a ellos, y a otros grupos que les sirven de apoyo. Es el latrocinio revestido de progreso y justicia.

Historia de España. Fake News y Leyenda Negra

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En cualquier país de Europa se honra a los héroes del pasado con estatuas y monumentos y en algunos lugares con magníficos santuarios donde se les conmemora y se les rinde homenaje por su obra. En España, haciendo bueno el dicho con el que nos popularizamos turísticamente, “Spain is different”, no se les contempla con buenos ojos. (Al menos por una parte de la población, empeñada en destruir valores y en ejecutar revanchas; pero esto es otra historia, volvamos al meollo del asunto)

El caso es que la atrabiliaria fama que achacan a nuestro carácter y a nuestra historia los europeos es asumida por una buena parte de nosotros, los españoles. No hay nada que conmemorar—decimos—y sí mucho de lo que abominar y arrepentirse. (Lo cual es extraordinariamente nocivo para el orgullo patrio, y psicológicamente genera un poso de resentimiento, vergüenza  y malestar; pero ésta es otra historia, volvamos al meollo del asunto).

La mala fama de España germinó en la conciencia de ingleses y holandeses cuando éramos cabeza de un gran imperio y adalides del catolicismo. Temían tanto el poder español que lanzaron a los cuatro vientos la Leyenda Negra de España, que dibujaba el territorio ibérico subyugado por la Santa Inquisición, esparció el escándalo de un supuesto genocidio de nativos americanos, y, por último, lo completaron con un tono burlesco para referirse a una supuesta derrota inmensa de la Armada Invencible a manos de los ingleses. Vendieron tan bien esta mala fama que hasta los españoles nos la creímos.

Pero una vez revisada la historia, se ha demostrado que la única mala fama que nos corresponde es la de no haber sabido vendernos bien, contrariamente a lo bien que se venden siempre ingleses y franceses. Porque la Leyenda Negra con que nos tildan no contiene otra cosa que Fake News o Bulos.

En primer lugar, las actuaciones de la Inquisición española están documentadas y sus condenas apenas superaron las 3.000 durante varios siglos, presentando el tribunal mayores garantías que los tribunales ordinarios. En cambio, la Inquisición alemana quemó 50.000 supuestas brujas en unos pocos años. (Las posesiones de las brujas pasaban a manos del obispo). ¡Qué decir de Francia, donde la institución nació!  La herejía albigense fue pasada a cuchillo: 15.000 muertos; la Noche de San Bartolomé (24 de agosto de 1572) fueron ajusticiados en París 3.000 hugonotes; a lo cual hay que añadir otros 4.000 contabilizados en distintas épocas y varias matanzas y expulsiones de judíos. Henry Kamen, en La Inquisición Española: Mito e Historia, nos ofrece más datos de la acción inquisitoria: Suiza: 10.000 ajusticiados; Escandinavia: 5.000. ¿Inglaterra?: sangrientos pogromos contra los judíos después de la Peste Negra; persecuciones contra los católicos con gran número de muertes, no contabilizadas; persecución contra los puritanos posteriormente…

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El segundo gran bulo: el genocidio de indios en América. De esto ya he escrito con suficiente amplitud en la entrada Simplismo Ideológico II, (viruela) así como en la entrada anterior a ésta. Baste añadir que los indios[1] estaban exentos de la acción de la Inquisición; que Jerónimo, el héroe indio contra las matanzas que llevaban a cabo los norteamericanos hablaba español; que la Florida española era un refugio para los esclavos que huían de os británicos; y, por último, las palabras de Erasmus Dawin, abuelo de Charles Darwin, acerca de la acción de la corona española en América:

«En mis viajes por el inabarcable imperio español he quedado admirado de como los españoles tratan a los indios, como a semejantes, incluso formando familias mestizas y creando para ellas hospitales y universidades, he conocido alcaldes y obispos indígenas y hasta militares, lo que redunda en la paz social, bienestar y felicidad general que ya quisiéramos para nosotros en los territorios que con tanto esfuerzo, les vamos arrebatando. Parece que las nieblas londinenses nos nublan el corazón y el entendimiento, mientras que la claridad de la soleada España le hace ver y oír mejor a Dios. Sus señorías deberían considerar la política de despoblación y exterminio ya que a todas luces la fe y la inteligencia española están construyendo, no como nosotros un imperio de muerte, sino una sociedad civilizada que finalmente que finalmente terminará por imponerse como por mandato divino. España es la sabia Grecia, la imperial Roma, Inglaterra el corsario turco.»

El tercer gran Bulo: la derrota de la Armada Invencible y el triunfo de la Contra-armada inglesa.

La supuesta derrota de la Gran Armada española (1588), a la que los ingleses siempre se refieren burlonamente como la Armada Invencible, supone el culmen de los logros de Isabel I de Inglaterra. La victoria naval de Inglaterra convirtió en iconos a Sir Francis Drake y sobre todo a la misma Isabel I, la Reina Virgen. Pero la historiadora Lucy Worsley, en un documental de la BBC titulado Royal History’s Biggest Fibs ofrece otra versión muy distinta. Según esto, la historiografía británica en este asunto es un auténtico fake news, y que el auténtico fracaso no fue el de la Gran Armada española sino el de la Contra Armada enviada por Isabel I en 1589 contra España.

Las dos primeras mayores pérdidas de la Armada se las produjo ella misma. Una colisión dentro de la flota española permitió a Francis Drake capturar una de las naves dañadas, El Rosario. Eso hizo que prodigaran las baladas populares británicas, que se hiciesen cuadros conmemorativos, que se inventasen anécdotas del poder inglés, que se organizase una gran procesión por Londres, conocida como el desfile de la victoria, y que quedase en la imaginería popular el gran triunfo inglés sobre la poderosa España.

La realidad fue otra: Por un lado, que la Armada tuvo que emprender su regreso a España a causa de los temporales y que 22 barcos se hundieron en tormentas a lo largo de la costa de Escocia y de Irlanda. No fue ni la reina ni sus naves las que suministraron el golpe decisivo a la Armada Española, fue el tiempo. Por otro lado, que la reina no tenía dinero para pagar a los marineros de su armada y que a finales de 1588 más de la mitad de ellos habían muerto de enfermedades y hambre.

Pero siguió otro bulo mayor que el de la Armada Invencible, el de la Contra Armada. En 1589, Sir Francis Drake lanzó un ataque contra España. Sus órdenes eran que destruyera todo lo que quedaba de la flota española, que invadiera Portugal, que entonces pertenecía a España, y que pusiera a un rey portugués en el trono. Y esta sí que fue un absoluto fracaso[2].  Más de 20.000 hombres, más de las cuatro quintas partes de la expedición, perdieron la vida en la empresa. Lo cual se ocultó o tapó mediante el engrandecimiento de una supuesta victoria sobre la Gran Armada española que no tuvo lugar.

En fin, se ha de concluir que los ingleses han sabido crear un orgullo nacional a costa de bulos y tapando las realidades adversas, mientras que los españoles aprendimos muy pronto a lanzar piedras contra nuestro propio tejado, y en eso seguimos.

 

 

 

 

 

 

[1] Javier Esparza: La guerra de los virus

También sobre esto hay estudios incontestables. Desde muy pronto se pensó en la viruela; se cree que la introdujo en América un esclavo negro de Pánfilo de Narvaéz, hacia 1520, y se sabe que hizo estragos en Tenochtitlán. Cuando Pizarro llegó al Perú, encontró que la población estaba diezmada por la viruela mucho antes de que ningún español hubiera asomado por allí la nariz: el virus había viajado por selvas y cordilleras a través de los animales. Estudios posteriores, como el del doctor Francisco Guerra, señalan sobre todo a la gripe porcina, la llamada “influenza suina”, como causante de la mortandad indígena a principios del XVI. El hecho es que los indígenas americanos, que habían vivido siempre aislados del resto del mundo, recibieron de repente y en muy pocos años el impacto combinado de todos los agentes patógenos difundidos por los buques europeos, sus cargamentos, sus animales, sus pasajeros. Un investigador de la Universidad de Nueva York, Dean Snow, precisa que la gran mortandad no tuvo lugar en el siglo XVI, sino después, cuando empezaron a llegar niños, es decir: tosferina, escarlatina, paperas, sarampión; fue letal. Del mismo modo que los primeros establecimientos españoles en América fueron diezmado por las fiebres, así también los indios, en gigantescas proporciones, fueron diezmados por los virus. Virus que sus cuerpos desconocían y que no pudieron resistir. ¿Recordamos algún caso más reciente? Entre los años 1918 y 1919, la llamada “gripe española” causó la muerte de más de treinta millones de personas en todo el mundo. Lo de América no fue inusual.

Los estudios de los últimos treinta años son prácticamente unánimes: hubo ciertamente altas cifras de mortandad entre las poblaciones amerindias, pero las cifras se reparten por igual entre los indios aliados de los españoles y entre sus enemigos, y aún más, las cifras de mortandad entre los propios españoles son, proporcionalmente, más elevadas aún que las de los nativos. Es decir que la mortandad es cierta, pero no el genocidio.

Hoy ningún investigador serio discute que la causa principal de la mortandad entre nativos y entre españoles fueron los virus: los indígenas cayeron a mansalva bajo el efecto de enfermedades que los españoles llevaron consigo y que en aquel mundo eran desconocidas, mientras que los españoles quedaban aniquilados por enfermedades tropicales –malaria, dengue, leishmaniasis, tripanosomiasis, etc.- que no sabían cómo tratar. Ya hemos citado el caso del Perú: cuando llega Pizarro, la población del imperio inca lleva varios años soportando los efectos de una dura epidemia de viruela mucho antes de que ningún español hubiera asomado por allí el morrión. Otro dato: cuando Hernando de Soto se encuentra con la misteriosa Dama de Cofitachequi, en la actual Carolina del Sur, lo que halla a su alrededor es un poblado convertido en necrópolis por el efecto de las enfermedades. La llegada a las Indias de los primeros niños europeos, con su carga de varicelas, sarampiones, paperas y demás, fue más letal que cualquier ejército. Mientras tanto, las expediciones de Bobadilla, Ovando y Pedrarias, por ejemplo, contabilizaban hasta un 50 por ciento de bajas mortales apenas dos meses después de haber desembarcado, los de Pizarro caían fulminados por infecciones, etc. Los avances de la Medicina en el último medio siglo han permitido explicar numerosos episodios de este género. Es asombroso que aún hoy tantos historiadores sigan renuentes a introducir el factor médico en sus narraciones de la conquista.

De manera que hubo, sí, una mortalidad mayúscula de indios en América, pero no fue un genocidio. Un genocidio requiere que haya voluntad de exterminio. Eso no pasó en la América española. Pasará después en la América anglosajona, que sí ejecutó proyectos de exterminio deliberado de la población indígena. Esa misma América anglosajona que ahora maldice a Colón y los españoles.

 

[2] El año pasado el historiador Luis Gorrochategui –autor del libro Contra Armada. La mayor catástrofe naval de la historia de Inglaterra, publicado por el Ministerio de Defensa y en inglés por Bloomsbury– defendió en el primer congreso internacional La Armada Española de 1588 y la Contra Armada Inglesa de 1589que la reina de Inglaterra había perdido su particular guerra contra Felipe II. Afirmó que toda la versión oficial inglesa era completamente falsa. De proa a popa. Y que, además, se ocultaba que la Contra Armada británica fue un desastre absoluto con miles de muertos en mar y tierra. La BBC, a raíz de esa polémica, encargó el reportaje que forma parte de una miniserie de tres capítulos sobre falsedades históricas. Su conclusión es que el relato oficial de lo ocurrido con la Armada Invencible fue “un poderoso legado que fue manipulado por monarcas, artistas y políticos [británicos] durante siglos”.

 

Historia de España (III)

 

cortes de León

DE REYES, UNIONES Y DESCUBRIMIENTOS

El sistema parlamentario que se estableció en primer lugar en Europa no estuvo en Inglaterra ni en Italia ni Islandia ni en Flandes, sino en el Reino de León. Alfonso IX lo presidió en 1188. En las Cortes de León estaban representados tres estamentos, el clero, la nobleza y los comunes, esto es, los representantes de las ciudades del reino. No fue hasta el año 1250 que en Castilla, en las Cortes de Sevilla, se convoca como representantes a los “hombres buenos” de cada ciudad.

El sistema feudal tuvo en la España medieval –ocupada en la Reconquista—poco arraigo; tan solo en los condados de la Marca Hispánica, por su relación con el sur de Francia, se puede hablar, con limitaciones, de sistema feudal. Tampoco, de nuevo con la excepción de esos condados, tuvieron lugar en España   rebeliones sociales de importancia ni herejías de renombre.

Alrededor de 1460 la Casa de Trastámara reinaba en Castilla y León, en la Corona de Aragón, en Navarra y Nápoles. Mucha consanguineidad, pero, en fin, tantos primos y primas reinando pronosticaba una pronta fusión de reinos, lo cual era excepción en la Europa de la época. La Casa de Trastámara, que provenía de la baja nobleza gallega, se instaló en Castilla mediante una cruenta pelea de gallos, o quizás debería decir de machos alfa. Los dos gallos eran el rey castellano, Pedro I el Cruel, también llamado el Justiciero, y su hermano bastardo, al que se conocería después como Enrique II de Trastámara. Pedro I, rey entre 1350 y 1369, era un macho alfa en toda regla. Tres pasiones lo dominaron: guerrear cada año aquí y allá contra quien fuese (principalmente contra el Reino de Valencia, integrado en la corona de Aragón; tratando de arrebatarle ciudades y castillos); en segundo lugar, matar a nobles y familiares a mansalva por un “quítame allá esas pajas”; y en tercer lugar, fornicar con una variada colección de amantes.

Total, que un día se tropezaron rey y bastardo hermano en una tienda de campaña y se lanzaron como locos a hincarse el puñal. Pedro estaba encima, a punto de rematar a Enrique, cuando un caballero francés al servicio de éste lo sujetó y lo hizo caer, momento que aprovechó Enrique para clavarle el acero. Las palabras que pronunció el caballero, Beltrán Duguesclin, aún se recuerdan: “No quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor”.

Ya he dicho que la cosa pintaba bien. Al morir Martín I, rey de la Corona de Aragón, sin descendencia, se eligió como sucesor al infante castellano Fernando de Trastámara (que sería conocido como Fernando de Antequera) en el llamado Compromiso de Caspe. Eso sí con la oposición de algunos condados catalanes. Su nieto, Fernando el Católico, se desposó con Isabel de Castilla y se fusionaron los dos reinos (aunque a punto estuvo de no ocurrir).

fernando de antequera

La recreación de la antigua Hispania alcanzó tal inmediato auge que se convirtió muy pronto en imperio. Se conquista Granada a los musulmanes, el Norte de África, las Islas Canarias, se anexiona sin oposición notable el reino de Navarra, el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, derrota repetidamente a los franceses y a sus aliados por toda Europa, y el reino de Nápoles se mantiene ligado a España. Recordemos que Fernando el Católico (junto a César Borgia, de casta aragonesa) sirvió a Maquiavelo para dibujar las virtudes del Príncipe. Pero, ante todo, en el Haber de los Reyes Católicos figura con letras de oro el Descubrimiento de América.

reyes católicos

Hay gentes –que de todo tiene que haber—que desdeñan la importancia del hecho, e incluso lo maldicen. Hemos sabido los españoles vender tan mal las hazañas propias  y tan mal reconocer los propios logros, que, en buena medida, nuestras inveteradas rencillas  provienen de la falta de orgullo como nación que nos ha sido vendida. Cualquier país europeo se enardece con su pasado glorioso, aquí el enardecimiento es negativo, produce maldiciones o espanto. Ya se verá a qué es debido tanto resentimiento.

Pero, en fin, para exponer los la grandeza de los hechos voy a utilizar las palabras de un buen libro, Historia del Imperio Español, de Pedro Fernández Barbadillo, de la Editorial Almuzara.

Recogiendo las palabras de Gustavo Bueno, el autor subraya que España «se replicaba a sí misma donde se establecía», como hizo Roma, lo que la convierte en un Imperio «generador», tan diferente al estilo «depredador» de sus rivales europeos contemporáneos, lo que dio lugar a un inmenso mestizaje y al alumbramiento de una cultura específica y autóctona que ha perdurado hasta hoy.
¿Qué debe América a España, y al revés? Barbadillo consagra a ambas cuestiones sus respectivos capítulos, y no duda en aseverar, con una pizca de humor, que «si hubiese manera de valorar todas las aportaciones dejadas por España (…) el saldo superaría en mucho al oro y la plata extraídos por el Imperio», que la leyenda negra considera una rapiña. No se trató solo de la religión, la lengua, las universidades («las salamancas», las denomina, para ensalzar su calidad académica, homologable a la europea, y su rápida extensión), la civilización, el sentimiento de unidad del continente… También algo que suele pasar más desapercibido: el desarrollo urbanístico. En 1573 ya hubo un Plan de Ordenamiento Urbano de las Indias, tan bien ejecutado que «las ciudades americanas (…) fueron mucho más cuidadas y hasta saludables que las de la España peninsular y el resto de Europa». Y, sin embargo, a aquéllas les faltaba algo que todas éstas tenían: las murallas, salvo en el caso de enclaves atacados por piratas o, en Chile, por los araucanos. El resto del territorio gozó de algo desconocido en el Viejo Continente: una paz y un desarrollo sostenidos.


La primera campaña mundial de vacunación, la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna de la Viruela, que se inició cuando la corbeta María Pita partió de La Coruña en 1803. La colonización con familias canarias de la inmensa y vacía Texas para defenderla de apaches, comanches y franceses. Los matrimonios mixtos; las leyes para la defensa de los nativos; la lengua y la cultura; las escuelas…

Compárese con la situación de los indios en las colonias inglesas de Norteamérica: el genocidio planificado; compárese con el sometimiento de pueblos que los aztecas practicaban, con un salvajismo inaudito, cincuenta mil sacrificios humanos al año. En realidad Hernán Cortés pudo derrotar a los aztecas gracias a que se incorporaron a sus filas miles de guerreros tlaxcaltecas, que habían sido las presas favoritas de los primeros. Y otro tanto puede decirse de la conquista del Imperio Inca por Pizarro.

Que la viruela y otras enfermedades que llevaron los soldados españoles provocaran una mortandad espantosa entre los nativos, es cosa que achacar al infortunio. Pero que algunos victimistas profesionales  aleguen que solo fue un expolio es cosa que clama al Cielo. Seguramente querrían los tales seguir viviendo en la selva sin escritura ni rueda. Tales son los mismos o similares a quienes defendían la URSS desde ricas urbanizaciones europeas o americanas; o los que ahora defienden a la Cuba castrista o a la Venezuela de Maduro, pero desde la distancia, protegidos en España con sus millones en el banco y sus cuantiosas propiedades. Se trata de la impostura de hacerse ricos a costa de alabar la pobreza, o de alabar escenarios que ellos no pisarían por nada del mundo; se trata también de generar sentimientos de injusticia para que le alaben a uno como a un santo.

Una breve y singular historia de España II

califato omeya en españa

LA RECONQUISTA

La cifra estimada de visigodos en España es de 200.000 personas, mientras que la población ibero-romana se estima en 5 millones. El dato refleja el hundimiento de la organización social que había tenido lugar en todo el Imperio Romano, así como la desaparición de todo rastro de identidad grupal y moral que permitiera que hacer frente a una invasión de bárbaros germanos con tan escaso número de efectivos. Dos siglos de dominio visigodo no mejoraron la cuestión sino que favorecieron la invasión musulmana que, compuesta en un primer momento por poco más de diez mil hombres, se apoderó en pocos años de toda España.

Al contar la historia de los reinos musulmanes en España apenas se hace mención al hecho de que la mayoría de los gobernadores de las grandes ciudades eran muladíes, esto es, convertidos del cristianismo al Islam a cambio de seguir manteniendo su poder. Dado el escaso número de efectivos musulmanes que vinieron con la primera invasión, su método de conquista y asentamiento consistía en dejar una guarnición de soldados en las distintas zonas ocupadas y en pactar con los nobles visigodos el mantenerse en el poder a cambio de convertirse al Islam y de pagar tributos. Pero durante varios siglos la mayoría de población siguió siendo cristiana y hablando la lengua romance. Mozárabes se les llamó. Paulatinamente muchos de ellos fueron huyendo hacia el norte, poblando las regiones que los cristianos iban paulatinamente reconquistando.

Un error muy generalizado es el de suponer que las luchas durante los siglos de ocupación musulmana se produjeron  exclusivamente contra los cristianos.  Desde el año 850 hasta el 932 en que el califa de Córdoba , Abderramán III, les somete a obediencia, prácticamente toda la España musulmana se rebela contra el poder central, siendo dirigidos por los emires muladíes de las ciudades, y secundados por la población mozárabe. Toledo, Mérida, Badajoz, se declaran independientes, así como muchas pequeñas poblaciones de Lérida y Huesca. Y he aquí que surge una especie de bandolero en la serranía de Ronda, en Andalucía, Umar Ibn Hafsum, un muladí que trae en jaque a las tropas del emir de Córdoba y que llega apoderarse de Sevilla, Granada y otras grandes ciudades. Su vida es una absoluta fábula, siendo un maestro de engaños, de cambios de opinión, faltando a su palabra a la menor ocasión y declarándose cristiano en alguna ocasión.

Bueno, todo lo anterior pone de manifiesto que el mundo de al-Ándalus era de todo menos pacífico y homogéneo. Muladíes, mozárabes, árabes yemeníes, bereberes, cristianos al norte, y judíos, de quienes no hemos hablado aún; y también repoblación franca en la zona pirenaica, y gentes del Languedoc  en el norte de lo que hoy es Cataluña. Un explosivo cóctel de religiones, etnias, procedencias, culturas y lenguas.

Hablemos un poco de los judíos. Algunos eruditos retrotraen su llegada a España a los tiempos de Salomón, sin embargo, evidencia de su presencia solo existe desde la época romana. Se sabe que los primeros visigodos, de rito arriano, no les trataron muy bien, pero al adoptar Recaredo el catolicismo su situación empeoró gravemente. Así que recibieron con los brazos abiertos al musulmán y aunque obtuvieron algunas ventajas de los nuevos mandamases, no por eso tuvieron un trato benigno, ya que tuvieron que pagar impuestos extraordinarios y la discriminación hacia ellos no disminuyó. Sin embargo, con el tiempo, su laboriosidad, conocimiento y capacidad para lidiar con adversidades, muchos de ellos llegaron a ocupar cargos de relevancia tanto en las administraciones musulmanas como en las cristianas. Todavía existen unos cuantos miles de ellos, los denominados judíos sefardíes, esparcidos por todo el mundo que hablan el Román paladino, la antigua lengua que hablaban sus ascendientes en Sefard, esto es, la península ibérica. Todavía, esperando volver pronto, algunos conservan la llave de la casa de sus ancestros en Toledo, que tuvieron que abandonar cuando los Reyes Católicos les expulsaron. Ejercieron un gran papel durante el califato de Córdoba y los primeros reinos de Taifas; y en la Escuela de Traductores de Alfonso X el Sabio en Toledo. Maimónides y Ben Ezra fueron sus sabios más reconocidos.

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¿Qué pasó con reinos cristianos del norte peninsular? Tras la victoria del noble Pelayo en Covadonga, el reino asturiano se fue ensanchando hasta englobar a los condados de León, Galicia y Castilla, pero su rey Alfonso III el magno tuvo la “feliz idea” de repartir sus posesiones entre sus cinco hijos, y, así, con posterioridad, surgieron los reinos de León, Castilla, Navarra y Aragón, que anduvieron peleándose entre sí, juntándose y separándose, a la vez que guerreaban contra los musulmanes para obtener tributos de ellos.

Tras de estar a punto de perecer la organización musulmana en España debido a las revueltas de los muladíes, al empuje de los cristianos del norte y a los malos gobernantes del emirato, de pronto, con la llegada al poder de Alderramán III y su instauración del Califato en Córdoba, el reino andalusí se convierte en referencia del comercio y la riqueza del mundo, compitiendo con Bizancio. Acaba con las revueltas muladíes, frena a los cristianos del norte y los derrota repetidamente. Córdoba alcanza una población de casi un millón de habitantes, y su cultura se plasma en bellos edificios y en sabios de renombre. Pero todo tiene un fin. Todavía su sucesor agrandaría su nombre y riqueza, pero a costa de un coste fiscal agobiante y de traer numerosas tropas bereberes del norte de África. Almanzor se dedica a guerrear incesantemente contra los cristianos y a su muerte se declara una guerra civil que acaba con todo el esplendor del califato. Entonces cada medina se independiza y aparecen los reinos de Taifas. A partir del año 1030 empieza el gran declive del poder musulmán en España.(Con la aparición de las Taifas y de los diversos reinos cristianos ya se nos prefiguraba a los españoles un afán por vivir juntos pero independientes y reñidos)

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El año 1085 Alfonso VI de León conquista Toledo a los musulmanes –que como Zaragoza y otras ciudades con gobierno musulmán, pagaban parias, tributos, a los reyes de Castilla y de León—y entonces comienza el principio del fin. Toledo era una ciudad emblemática porque había sido capital del reino visigodo y porque poseía un gran simbolismo para los cristianos. Entonces se unen los reinos de Castilla y de León y parece que la reconquista durará unos pocos años, pero los musulmanes llaman en su auxilio a los Almorávides, un nuevo poder musulmán en el norte de África.

Dos hechos son dignos de ser destacados en esta encrucijada. En primer lugar, que los gobernantes de todos los reinos cristianos de la península acuden a rendir homenaje a Alfonso VI, quien había sido coronado emperador (Imperator totius Hispaniae) en León. El segundo hecho a resaltar es que en todo el mundo musulmán  a partir del siglo XI la interpretación moralmente más rígida y menos amiga de la libertad de conciencia se impuso a todas las demás, y la fuerza creativa del mundo musulmán desapareció. En la España musulmana no fue menos (aunque la cultura siguió floreciente unos decenios en los reinos de Taifas). Almanzór, antes de la llegada de los almorávides ya hizo quemar la estupenda biblioteca de Al Hakam II, pero con la llegada de los almorávides y más adelante y, sobre todo, con la llegada de los Almohades, todo libro distinto del Corán fue objeto de persecución y quema.

En diferentes oleadas los almorávides llegaron a apoderarse de los reinos de Taifas, y aunque mantuvieron por unos años la expansión castellana, el rey de Aragón Alfonso I se apoderó de Zaragoza y de plazas circundantes en 1118, y tanto era el descalabro de los almorávides para entonces que realizó una razzia por al-Ándalus sin apenas enfrentamientos y se le unieron 24.000 mozárabes con los que repobló las nuevas tierras conquistadas. De nuevo la suerte de los musulmanes en España perecía echada, pero de nuevo apareció por el sur un nuevo ejército musulmán, con una rigidez religiosa más extrema que la de los almorávides, los almohades, quienes primeramente sometieron con grandes esfuerzos a los almorávides y luego detuvieron a los reinos cristianos.

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El choque que resolvía el destino de los musulmanes en España se conoce como la batalla de Las Navas de Tolosa. Alfonso VIII había sido derrotado en 1195 en Alarcos por los almohades, así que se buscó una coalición de reyes cristianos para hacerles frente: el reino de Castilla, la corona de Aragón, el reino de Navarra, la Orden de Santiago, la de Calatrava, y los caballeros Templarios y Hospitalarios. El resultado fue una total victoria a favor de las agrupación cristiana. Tal hecho ocurrió en 1212. El poder musulmán, tras cinco siglos, acabó en España. Para mediados del siglo XIII solo se mantuvo en pie, y a costa de pagar un enorme tributo a los reyes castellanos, el reino de Granada.

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Una breve y singular historia de España I

 

Si el infortunio de tener los políticos que  tenemos trajera para España la hora de su epitafio, se podría decir de los españoles, “Malograron siempre sus posibilidades por la constante lucha que mantuvieron entre ellos”. Ya lo dijo Bismarck con otras palabras: “¡El día que estos españoles dejen de pelearse, España será la leche! Pero soy pesimista al respecto. Si dejamos de pelear entre nosotros nos aburrimos, y el aburrimiento nos resulta insoportable.

Llevábamos 50 años de próspera tranquilidad, con la mejor calidad de vida y el mejor sistema sanitario de Europa (es dicho por todos los que nos visitan, y, mis hijas, que andan por esos mundos, lo atestiguan), y levantó la pelea el gobierno de Cataluña, arengando a la lucha, con la invención de una historia propia asombrosa, de míticos héroes, sabios y gigantes. En España, dicen ellos, somos villanos, enanos e ignorantes. ¡Qué se le va hacer! El aburrimiento es siempre intolerante. Pero como idiotas hay en todas partes, el ínclito Zapatero se sacó de la manga una Ley de Memoria Histórica con el fin de que el odio entre españoles no muriera por falta de alimento.

Otros países aprendieron a combatir el aburrimiento laborando. En Holanda, en Suecia, en Gran Bretaña, en Suiza, en Norteamérica, en Alemania, el luteranismo y el calvinismo llenaron la vida de miedo y tinieblas a la vez que enseñaron a sobrellevarlas sistematizando el trabajo. Pero en España no tuvimos ese aprendizaje, así que sigue siendo la pelea ideológica –no el debate—nuestra labor más esmerada. ¡Ya lo iremos viendo!

mapa religioso

En fin, las diferencias entre nosotros empiezan por ser climáticas y orográficas. Si uno bordea nuestra costa, desde el Mediterráneo al Cantábrico, encontrará zonas de calas, acantilados, estrechas playas, mares de arena en el Levante, pedregosas playas azotadas por el viento, hermosas rías y frías playas, mares bravíos, ensenadas y recodos encantados. Todo un espectáculo de variedades. Adentro, la alta montaña pirenaica, macizos escalonados por toda la geografía de España, los inmensos llanos de las dos Castillas, el frío estepario de Teruel, Soria, y Ávila, el bochorno asentado en Córdoba y Sevilla y en Écija, la sartén de Andalucía… ¿Cómo se van a criar gentes semejantes en esos climas y en esas orografías? Montaña y llano, calor y escarcha, zonas de perenne primavera no muy lejos de otras con un mes de invierno y once de infierno…, ¿no son causa de caracteres diferentes?

relieve españa

A construir esas diferencias contribuyeron también las invasiones y sus asentamientos. De todos los colores. Celtas en la zona norteña, cartagineses y griegos en la costa mediterránea, romanos por toda la península. Estos últimos nos dejaron su lengua y su Derecho, pero cuando en todo el imperio romano se perdieron los valores que les habían hecho grandes, cuando desapareció el orden social y el caos sobrevino, aparecieron los bárbaros del norte y en toda Europa entraron las tinieblas.

romanos en españa

Primeramente vivieron a España tres pueblos germánicos, suevos, vándalos y alanos. Los primeros dejaron mayor huella,  asentándose en  Galicia, León, Asturias y norte de Portugal. Poco más tarde, llegaron los visigodos, que reinaron en toda España. A los dos siglos y medio de su llegada, nos visitaron los árabes. Con malas intenciones llegaron, y pronto sometieron a todas las poblaciones. La primera de sus oleadas provenía del Yemen y Siria, y mucho más tarde nos volvieron a invadir Almohades y Almorávides, provenientes del Magreb, de Marruecos, Mauritania, Sáhara, Argelia.

reino visigodo de toledo

Para contener la primera oleada musulmana, el emperador Carlomagno dejó unas cuantas gentes en el noreste, en la parte norte  de lo que hoy es Cataluña y la parte este de Aragón, en lo que se conoció como Marca Hispánica. Venían del sureste de Francia y hablaban el Limusin. Con el tiempo abundaron como conejos. Son los que hoy se consideran catalanes de pura cepa, minoritarios en Cataluña pero muy suyos, y muy serviles cuando es menester. No se sabe si la invasión napoleónica dejó mucha simiente en la población española, aunque sí de ideas liberales, que nos hacían buena falta. Me refreno, volvamos al principio, a los iberos.

Apartando a un lado el misterioso caso de Tartessos, nombrado por Hecateo en el siglo VI a. C. y por la Biblia, los primeros habitantes que se establecieron en la península ibérica, fueron, claro, los Iberos. Bien es verdad que los vascos de arraigo, creen que la población vasca es anterior y distinta, y según el inventor del nacionalismo vasco, Sabino Arana, y de su discípulo, Arzalluz, la población vascongada proviene poco menos que del cielo, tal vez de una cohorte de ángeles. Pero a todas luces la lengua vasca es un residuo del ibero inicial, habiéndose traducido casi tres mil textos iberos a través del eusquera. Sucedió que un buen día llegó un contingente celta desde Bélgica y se unió con los iberos de las vascongadas. De esa unión provienen los vascos. Una mezcla semejante a la que se dio en otras zonas peninsulares, norteñas sobre todo.

Mapa pueblos prerromanos

Y estos seres ancestrales nuestros, los iberos, ¿de dónde provenían?, ¿de los ángeles, como aseveraban los dos próceres vascos nombrados? Pues no. El historiador Jorge Alonso y el doctor Arnáiz, inmunólogo, han hallado extraordinarias similitudes lingüísticas y genéticas entre los vascos y el pueblo Tuareg, que lo forman bereberes saharianos extendidos por Marruecos, Argelia, Mauritania y el Sahara. Es decir, zona de la que procedían Almohades y Almorávides. Así que, en todo caso, los ascendientes del ínclito Sabino Arana y del muy suyo padre Arzalluz, el del Rh (-), si eran ángeles, eran ángeles muy morenos.

CONTINUARÁ…

Amenazas. Peligros. Secuelas

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  • La crisis mundial causada por la aparición del Coronavirus y su rápida propagación, está mostrando que el mundo se ha transformado en una inmensa tela de araña en la que todos estamos atrapados.
  • Se anuncia que la amenaza de pandemia será recurrente, que tras unos meses de relajación volverá otra vez con fuerza. El informe del Imperial College dice que serán 18 meses muy duros, hasta que se consiga que una vacuna sea operativa.
  • Indudablemente el mundo se empobrecerá y la ingeniería de masas, las fuerzas tendentes a una gobernanza mundial, y el igualitarismo social se verán incrementados. El Estado de Sitio que ahora padecemos en Italia y España son un buen ensayo y un buen reclamo para poner en marcha políticas de control mundial, para establecer un nuevo Orden Mundial como el que se jalea desde la ONU.
  • Se da por descontado que, siguiendo la tendencia previa, la economía y el liderazgo chinos saldrán reforzados. Probablemente Norteamérica se mantendrá, pero nadie duda de que Europa saldrá debilitada. Algún país colapsará, y España tiene muchos boletos en esa rifa.
  • En Italia ya se ha establecido el protocolo de no atender a los mayores de 80 años con la batería de recursos existente en los hospitales. En España está al llegar.
  • El mayor infortunio que puede sufrir un país en estos momentos de crisis, es tener un gobierno de incapaces. A las numerosas negligencias e irresponsabilidades que el tal gobierno ha cometido desde que el virus hizo acto de presencia, hoy mismo (19 de marzo) nos enteramos que el gobierno de Madrid –de signo político distinto al del gobierno de España—reclama con urgencia las muchas toneladas de material sanitario que llevan dos días retenidas en las aduanas. Si la causa de tal retención tuviese una intención política sería causa para enjuiciar a todo el gobierno del Estado.
  • Los hechos revelan que estamos expuestos a contingencias tan tenebrosas como que cualquier loco que tenga acceso a la biotecnología puntera puede acabar con medio mundo en un acto de locura; o que en un cónclave de mandatarios o multimillonarios mundiales se acuerde aniquilar a una parte significativa de la población mundial.
  • Que el virus sea tan voraz y que su mortal diana se dirija a las personas mayores; que haya brotado así, de forma tan repentina y agresiva, sin leves manifestaciones previas; da voz a teorías conspiratorias de toda índole. Esperemos que no tengan realidad.
  • Para controlar a un pueblo hay que conocer su miedo, y es evidente que el primer miedo de cada individuo es estar en peligro mortal. Una vez que el ser humano se hace esclavo de su miedo es fácil hacerle creer que el papá Estado estará listo para ayudar a salvarlo.

    George Orwell

NOTICIAS Y PENSAMIENTOS

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Libertad y Razón

Una particularidad nos distingue de los animales: poseemos conciencia. Son dos las cualidades más nobles y elevadas que nos proporciona ésta: la Razón y la Libertad. Somos humanos gracias a ellas. Sin su acción en concierto carece de potencia el ser y no hay verdadero juicio. Razón y Libertad deberían ser asumidas como nuestro fundamento. Hoy en día, sin embargo, se observan movimientos de masas que relativizan y menosprecian la Razón y pretenden cercenar las libertades.  Se trata de un intento de hacernos caminar hacia la animalidad, de hacernos creer que formar parte de un rebaño es la más excelsa forma de vivir. Esclavizados y animalizados seríamos felices, dicen entre líneas.

Obligarnos a ser felices

Es común a todo revolucionario el querer obligar a la gente a ser feliz.  Máximo Gorki lo expresó con pasión: “¡Por la fuerza será arrastrada la humanidad a ser feliz!”. Marcuse, en El hombre unidimensional, dice algo semejante. Parece ser una misión apostólica.

Cuando el demonio no tiene qué hacer

Nos dice Nietzsche que la locura es rara en el individuo pero es norma en el grupo. Si un sujeto anhela llevar a cabo una empresa de conquista, virtud, diligencia, éxito, poder o riqueza, verterá en  él su acción diaria. También si se enfrenta a peligros o amenazas o a la miseria, se lanzará a superar sus dificultades con toda su pasión de individuo. En cambio, cuando todo le es regalado,  y su cielo está despejado de amenazas, cuando todo en él es desidia, puede dedicarse a destruirse a sí mismo o a destruir su país o a destruir la libertad. Cualquier barbaridad es posible.

Dos ejemplos bizantinos nos ilustran el asunto. La antigua Bizancio (el territorio que ahora llaman Turquía y ocupan los turcos otomanos) había llegado a ser una sociedad opulenta, con sus ciudadanos viviendo en el asueto y con las carreras de cuadrigas como su mayor preocupación. Vamos, como nosotros con el fútbol. Bien, su ausencia de dificultades en la vida, su aburrimiento, les llevó a desencadenar dos guerras civiles. Una, entre los forofos de los dos importantes  equipos de cuadrigas. Otra, entre los partidarios de los iconos religiosos y los partidarios de su desaparición.

Cuando el demonio no tiene qué hacer, mata moscas con el rabo.

Una frase de la Pasionaria que la retrata

Es mejor condenar a cien inocentes antes que absolver a un solo culpable.

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Los populares intelectuales ciegos

Los intelectuales más populares son aquellos con ideología –pues la ideología arrastra tras de sí un rebaño—pero  la ideología deforma la visión de la realidad y oscurece la razón, así que los intelectuales son la grey más convencida y fanática, los más ciegos de todos los hombres.

Perentoriedad: salvar el comunismo

En la actualidad se trata de salvar el comunismo resucitando el peligro del fascismo.

Argucias de la izquierda

La izquierda siempre tiene un enemigo a mano  al que acusar de todo cuanto ella misma provoca. Otra de sus tácticas es atacar y acusar al que se defiende de haber realizado el primer ataque.

Regalos al independentismo

Al señor Torra, que negocia en nombre del independentismo catalán,  ya le ha regalado el presidente Sánchez 8000 millones de Euros. Una parte de ellos para que la televisión catalana siga vertiendo odio contra España. Ahora está esperando el BNG gallego y el PNV vasco su correspondiente parte del pastel.

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Los progres del cine en España

Hatajo de saltimbanquis paniaguados que tienen como gran gloria celebrarse a sí mismos, y que ni por equívoco crean algo digno de ser visto.