Puntadas con hilo

1

Resulta de una  obviedad sin discusión posible que la escuela tiene que ser un reflejo de la sociedad en que se halla inmersa. Si la sociedad catalana es bilingüe y los dos idiomas se usan por igual según el deseo de los individuos, la escuela también, de forma radical, lo debería ser. Si no lo es y, por el contrario, se impone con exclusividad una lengua, no existe modo razonable alguno de negar que tal acción es opresiva y discriminatoria, que representa una vulneración represiva de la libertad y de los derechos lingüísticos de la población.

Si se pretende justificar tal acción aludiendo a un supuesto derecho de la «lengua propia» del territorio (fundamentado lo «propio» en la Territorialidad en vez de la realidad lingüística), además de pervertir intencionadamente el significado de «lengua propia», se está defendiendo la supeditación de los derechos y libertades democráticos a un supuesto valor supremo de Territorialidad. Esto es: como en la Alemania de Hitler, como en la Italia de Mussolini,  como en la España de Franco, con esta justificación se desprecian los valores democráticos y se ensalzan y ponen en un pedestal los valores derivados de una concepción sacra de lo territorial.

2

Leo en el periódico El Mundo del 8 de febrero, que el equipo rector de una escuela (a la que se pretende obligar a impartir el 25 % de las clases en castellano) ha proclamado con orgullo que «harán todo cuanto esté en sus manos para proseguir con la inmersión lingüística en catalán». ¿Qué otro significado no tiene esto sino una muestra de altanero desprecio a la ley, qué otra cosa que una loa a suprimir el derecho de enseñanza en castellano, qué otra cosa que una represión de la libertad paterna de elegir la lengua en que quieren que se eduquen sus hijos?, ¡y lo proclaman con orgullo!, ¡y son jaleados por ello por los patriotas del independentismo!, ¡como si les asistiera una moral de origen divino que se coloca por encima de la democracia, de las leyes y las normas!, ¿qué moral es ésta?, ¿no es una moral represora de libertades y derechos?, ¿no es una moral que atenta contra los valores democráticos básicos?, ¿no es una moral que quebranta la ley?, ¿no es una moral que persigue imponer un «pensamiento único»? Una moral represora que obedece a los dictados de la diosa Territorialidad.

Una moral represora muy semejante a ésta existía en la Alemania de Hitler, en la Italia de Mussolini y en la España de Franco.

3

El control de los medios de comunicación mediante dádivas o amenazas; la pretensión de imponer una «verdad» exclusiva y única en los individuos; el aleccionamiento en el fanatismo; el señalar con dedo acusador a un supuesto enemigo e inculcar odio en su contra; el alarde incesante de banderas, lemas y consignas; el falseamiento interesado de la Historia; el amedrentamiento, el acoso, la condena al ostracismo del discrepante y del disidente; el intento de convertir a los ciudadanos en rebaño…, fueron prácticas habituales en la Alemania de Hitler, en la Italia de Mussolini y en la España de Franco. Estas prácticas obedecen a una ideología y a una moral que tiene un nombre concreto desde hace casi un siglo. Se denomina fascismo.

2 comentarios en “Puntadas con hilo

  1. Estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices, pero yo añadiría algo que no suele oírse en ningún foro por razón de ser políticamente incorrecto.

    El idioma es un conjunto de signos convencionales que nos permite hacer algo tan esencial como comunicarnos, que es equivalente a sobrevivir y a prosperar.

    Pero el idioma no tiene ningún valor informativo en sí. Sólo es un vehículo para transferir información de un cerebro a otro y, además, lleva toda una vida dominar con propiedad un idioma.

    Aprender catalán o vasco, puede representar un esfuerzo muy importante para un individuo, pero lo peor es que ese esfuerzo no le servirá para nada, dado que todos los individuos que hablan catalán o vasco también hablan castellano, que es la lengua franca en España y en buena parte del mundo.

    Así que es una crueldad y una estupidez obligar a los escolares y a los adultos a aprender una lengua que no les va a servir para nada, más allá de darle gusto a los descerebrados lideres nacionalistas.

    Se le reprocha al buenazo de Franco que obligara a los españoles a comunicarse en una sola lengua, pero no se dice que al hacerlo así estaba siguiendo el sentido común, la lógica y trabajando para el bien común que representa el poder comunicarse entre sí todos los españoles con el menor esfuerzo posible.

    Los lideres nacionalistas, que tanto critican a Franco, obligan a sus súbditos, y a todo el que pasa por sus dominios, a hablar y a aprender un idioma local que no sirve para nada. Yo me quedo con la política de Franco cuya única diferencia con los nacionalistas es que era racional y apuntaba al bien común, mientras que la política nacionalista es irracional y apunta al perjuicio de sus súbditos y al del resto de los españoles obligándoles a construir una torre de Babel con cargo a sus bolsillos y a su esfuerzo,.

    Es demencial que un padre de familia, trasladado por trabajo durante tres años al país vasco, tenga que pasar por la infamia de someter a sus hijos pequeños al estress de asistir a una escuela donde se habla un idioma incomprensible y perfectamente inútil.

    Dado que sólo se puede hablar un idioma al mismo tiempo, y que el esfuerzo de aprender otro idioma sólo está justificado por el beneficio que supone el ampliar tu círculo de interlocutores (aprender el inglés, por ejemplo), creo que la única ley lingüística razonable y racional sería volver a un sólo idioma oficial común en toda España, dejando el uso de las lenguas autóctonas para los ámbitos privados.

    Esta es la única fórmula racional para afrontar el tema de las lenguas regionales en España, pero dado que aquí la racionalidad brilla por su ausencia, tal vez sea la que menos probabilidades tiene de implantarse.

    Saludos.

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    • Efectivamente, Yack, la irracionalidad reina en la política. Los políticos se aprovechan de ello exacerbando las pasiones y manejando la simbología tribal. Cuando empezó a enseñarse el catalán en los colegios una mayoría de estudiantes y padres lo rechazaban porque le veían nulo provecho práctico, pero ya ves, han conseguido que lo que no se aprenda sea el castellano, y eso con la colaboración de los demás partidos de toda España.Un saludo

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