LA IGLESIA DEL CAMBIO CLIMÁTICO II

Orígenes, paisajes y dinámica[1]

En 1973 los principales países productores de petróleo contrajeron sus ventas y los precios se dispararon. Había estallado la crisis del petróleo. En España, pero de manera parecida en todo Occidente, los medios de comunicación, guiados de la mano de Dios o del diablo, porque se dieron cuenta del negocio encerrado en el alarmismo o por intereses inconfesables, comenzaron a lanzar noticias apocalípticas: que en el subsuelo quedaban reservas de petróleo para diez años; que algunas zonas del planeta, como el sur de España se convertirían en desiertos en el periodo máximo de diez años (el número diez parecía ser un número mágico y un mantra repetido hasta la saciedad). Ni una cosa ni otra resultaron ser ciertas ni por asomo. ¡Quién duda de que tras la noticia estaban los intereses de las centrales nucleares! El movimiento ecologista brotó en aquellas fechas con fuerza. En 1971, en Canadá se creó Greenpeace y pocos años más adelante sus delegaciones se extendían por medio mundo. El ataque contra la deforestación empezó siendo uno de los temas preferidos del ecologismo.

 Ecologismo, marxismo e IPCC

Pero en la década de los setenta casi todos los dedicados a la meteorología pensaban que el planeta se dirigía hacia un periodo de enfriamiento, lo que resultaba muy preocupante debido a las implicaciones económicas y sociales que tal hecho conllevaría. Sin embargo, a finales de la década la temperatura media del planeta empezó a subir y el peligro pareció conjurado. En esas, un meteorólogo sueco , Bert Bolin, dio entonces con la ocurrencia de que el CO2 (que estaba en la atmósfera en una proporción de 300 partes por millón) procedente de la quema de combustibles fósiles, podía ser la causa del calentamiento al crear un efecto invernadero en la atmósfera, que calentaría la superficie terrestre.

La ocurrencia era una noticia excelente para los grupos ecologistas y para los lobbies de la energía nuclear. Si no queremos que la superficie del planeta se convierta en un desierto, deja de producir CO2, decían los primeros; la energía eléctrica procedente de las centrales nucleares no contamina el medioambiente con el dióxido de carbono, decían los segundos. Margaret Thatcher, en su guerra particular contra la minería del carbón en el Reino Unido y a favor de la energía nuclear, financió estudios para investigar lo nocivo para la atmósfera de la quema del carbón. La política había comenzado a poner sus garras en los asuntos de la Ciencia.

Los augurios a favor de las centrales nucleares parecían esperanzadores. En 1985 acaba la huelga minera y la señora Thatcher aparece como clara vencedora, pero aquel fatídico año fue el de la explosión y vertido a la atmósfera de material radioactivo en la central nuclear de Chernóbil, y la opción nuclear pierde fuelle rápidamente, mientras que la opción ecologista de energías renovables y menor consumo sale reforzada. Además, dos asuntos relacionados cobran por esas fechas gran relevancia. Por un lado, el posmodernismo estaba ya bien enraizado en los departamentos o facultades de filosofía, psicología, sociología y pedagogía de las universidades europeas y estadounidenses. Recuérdese que la gran mayoría de sus principales integrantes pertenecen a la izquierda radical y que expanden por los campus el relativismo moral y cultural, promoviendo con los otros grupos que ya han sido previamente señalados lo que denomino la Santa Alianza. Por otro lado, el marxismo clásico está desengañado con las condiciones económicas y sociales desarrolladas en la URSS y en sus países satélites, así que poco a poco van abrazando el posmodernismo y el ecologismo radical como estrategia para acabar con el monstruo de tantas cabezas que es la liberal democracia capitalista.

Si el enemigo está bien dibujado, los objetivos primeros pasan a ser acabar con las emisiones de CO2 y con la lluvia ácida. En 1988 y también dirigido por Bert Bolin, se crea el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). Un año después, el 9 de noviembre de 1989, cae el Muro de Berlín y rápidamente se desintegran los regímenes comunistas de Europa. Un duro golpe ideológico para la izquierda europea marxista; pero las creencias marxistas se enraízan en la conciencia con odio y resentimiento, así que ni una derrota ideológica tan enorme es capaz de arrancarlas. El resultado fue que se modificó la apariencia ideológica para mantener a salvo las esencias, y las huestes marxistas más tenaces se enrolaron en el ecologismo de la mano del posmodernismo, creando junto a otros grupos la Iglesia del progresismo que hoy soporta Occidente, con sus dogmas sobre el Cambio Climático, su Corrección Política, su propósito de «salvar al planeta», su neolenguaje, etc. etc. El ecologismo iba a ser ahora la máscara de muchos de los antiguos marxistas «duros».


[1] https://youtu.be/0sCgTl3LctU Es éste un magnífico video titulado “El gran timo del cambio climático”. A eso se refieren entre otros los científicos: Philip Stott, del Departamento d3e Biogeografía de la Universidad de Londres; Patrick Moore, cofundador de Greenpeace; Niger Calder, autor de The chilling stars; Ian Clark, Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ottawa; Roy Spencer, premio especial NASA; John Christy, del IPCC; profesor Akasoku, investigador del clima en Alasca; Patrick Michaels, Departamento de Ciencias del Medio Ambiente de la Universidad de Virginia; Paul Driessen, militante ecologista y autor de Green Power, Black Death…Timothy Francis Ball (5 de noviembre de 1938) es un geógrafoclimatólogo británicocanadiense y profesor ordinario de Geografía en la Universidad de Winnipeg; Richard Siegmund Lindzen (nacido el 8 de febrero de 1940) es un físico norteamericano estudioso de la atmóstfera, conocido por su trabajo sobre la dinámica de la atmósfera intermedia, las mareas atmosféricas y la fotoquímica del ozono; (John Raymond Christy es un climatólogo estadounidense de la Universidad de Alabama en Huntsville (UAH) cuya área de trabajo es la teledetección a través de satélite del clima global y el cambio climático global. Es más conocido, junto con Roy Spencer, por el desarrollo del primer registro de temperatura por satélite exitoso del mundo; el físico del clima Frederic Singer contra el calentamiento y contra el negocio del clima Exdirector del instituto de meteorología de EEUU; Paul Reiter, profesor en el Instituto Pasteur de París

El chivo expiatorio

En prácticamente todas las culturas de la antigüedad se sacrificaba un animal a los dioses con el fin de ganar su benevolencia o aplacar su ira. En algunas de ellas el sacrificio era humano, generalmente de los enemigos, pero en algunas ocasiones se sacrificaban a los propios familiares para conseguir que los dioses  fueran propicios. Tenemos los ejemplos de Agamenón, que sacrificó a su hija Ifigenia para que la guerra contra Troya fuese un éxito; y tenemos a Abraham, que iba a sacrificar a su hijo Isaac para satisfacer a su dios Yahvé.  Los tales sacrificios se concretaron más adelante en el propósito de la expiación de las propias culpas ante el dios. El sacrificante quedaba libre de culpa, haciéndola recaer en el animal sacrificado. El quid argumental del cristianismo reside en que la muerte de Jesucristo fue un sacrificio para expiar a la humanidad de su pecado original.

Ahora bien, Yahvé detuvo la mano de Abraham y le ordenó poner en la pira del sacrifico un carnero. Tal vez de aquella expiación provenga  la fiesta judía del chivo expiatorio:  el sacrificio de un chivo  sobre el que se descargan todas las culpas del pueblo judío.  Sin embargo, el chivo expiatorio,  en nuestra cultura, ha pasado a significar a la persona o al grupo de personas sobre las que se hace recaer culpas ajenas con el fin de exonerar a los verdaderos culpables. Así, podemos decir que los judíos fueron el chivo expiatorio de los nazis.

Todo sistema político totalitario procura tener un enemigo «infame» a quien culpar de todos los males que sufra la sociedad. Tienen la necesidad de tener a mano un chivo expiatorio hacia quien desviar la ira y la indignación social. En el mundo cristiano clásico tal chivo expiatorio siempre fue el pueblo judío, aunque es cierto que el odio contra los judíos empezó antes. Un siglo antes de Cristo, en Alejandría, se produjo el primer pogromo contra los judíos, una matanza contra los que poseen un dios en propiedad. Pero fue la Iglesia cristiana la que empezó a perseguirles con saña. San Pablo (que era judío) declaró que el judío era enemigo de todos los hombres, y con esa declaración comenzaron las persecuciones. San Agustín, en La ciudad de Dios, recomendó respetarles la vida pero despreciarles. De tales declaraciones de esos padres de la Iglesia nació el odio de los cristianos contra los judíos. Un odio que se ha extendido hasta nuestros días.

Las Cruzadas acabaron en Europa con la mayoría de los judíos, bien dándoles muerte, bien causando su huida hacia otros territorios. En España y unos siglos más tarde, se remató la faena con la expulsión decretada por los Reyes Católicos. En fin, que Europa occidental se quedó sin chivo expiatorio. Entonces empezó la caza de brujas: las mujeres se convirtieron en el nuevo chivo expiatorio. En Alemania casi 50.000 mujeres fueron presa de la hoguera. En España, en cambio, nos dedicamos más a los conversos. La Santa Inquisición se empleó a fondo contra los marranos, judíos que se convirtieron al cristianismo evitando su expulsión. Lo cierto es que tanto en el caso de los judíos como en el de las brujas, detrás del odio inquisidor se escondían motivos de rapiña, pues las Iglesias se apoderaban de los bienes de los ajusticiados.

Los regímenes comunistas han tenido chivos expiatorios muy variados. Los principales chivos expiatorios de Lenin y Stalin fueron los campesinos. La sustracción de las cosechas causó más de veinte millones de muertos de hambre durante los diez años posteriores a la Revolución. Stalin se empleó con saña contra los ucranianos en lo que se ha denominado el Holodomor: una hambruna causante de siete millones de muertos. Comunistas rusos y ucranianos no se olvidaron tampoco de efectuar  pogromos contra los judíos con harta frecuencia. El dirigente comunista chino, Mao, a falta de judíos a quien culpar, tomó como chivos expiatorios a los intelectuales. Varios millones de maestros, profesores, periodistas, escritores, fueron ejecutados durante la llamada Revolución cultural china. En Camboya, Pol Pot liquidó a una cuarta parte de la población de ese país, muy especialmente la que vivía en ciudades. Con los comunistas en el poder, los urbanitas se convirtieron en el chivo expiatorio. Los que no fueron asesinados tuvieron que asentarse en el campo, en campos de concentración, valga la redundancia.

Y todo el mundo conoce que el gran chivo expiatorio de los nazis, siguiendo la tradición europea, fue el judío. Seis millones de ellos murieron en gaseados en los campos de concentración. Tras la guerra cesó el antisemitismo, pero parece haber vuelto a la actualidad y haberse encarnado en una parte de la izquierda europea, que ya no tiene solo al capitalismo como chivo expiatorio de todos sus males, sino que ahora forman también parte de él los judíos y el Estado de Israel.

El gran chivo expiatorio de la izquierda mundial es el capitalismo. Todos los males que afligen a la humanidad son, según ellos, culpa de ese demonio llamado capitalismo o democracia liberal. De ese modo la izquierda queda sin pecado alguno, pura y sin responsabilidad. Incluso cuando la izquierda comunista toma el poder en Cuba, Venezuela, Nicaragua o en cualquier otro Estado de los que han sacrificado millones de personas en el altar comunista, además de haber traído la miseria y la aflicción a poblaciones inmensas, la culpa —según los representantes de la izquierda— sigue siendo del capitalismo y la democracia liberal.

En España estamos muy acostumbrados al uso del chivo expiatorio por parte de este gobierno. Además del capitalismo, el gobierno nos señala que los culpables de los diferentes los males que nos afligen son Franco, la derecha, la guerra de Ucrania, el COVIT, los jueces, el rey, los ricos, el cambio climático…

En verdad, ¡no hay nada tan eficaz como tener un chivo expiatorio a mano!

Sueltos

  • Narrar, pintar, cantar el alma de las cosas…, he ahí una hermosa y grata labor. Plantar un jardín, esculpir una imagen, ser orfebre de lo bello…, he ahí una bella labor.
  • A esos bárbaros que pretenden destruir la cultura occidental, su odio les hace creer que están situados al lado del Bien. Cuanto más odian, más convencidos están. Así que se creen con derecho y legitimidad para cometer, en nombre de ese Bien, todos los crímenes que sean precisos.
  • El tiempo te esculpe  vivencias que transfiguran tu espíritu.
  • Los comunistas españoles se manifiestan a favor de permitir que Rusia invada Ucrania. Alegan que a los europeos no nos va nada en ello. Ven en Putin un renacer de la URSS con otro rostro. Están tan de acuerdo con la invasión como lo estuvieron cuando Stalin y Hitler se repartieron Polonia. Ya sueñan de nuevo con la dictadura comunista, con cárceles para los disidentes, con abrir nuevos gulags para reeducar a los desviados, con fusilar a los recalcitrantes.
  • De Bertrand Russell es la frase: «El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas».
  • Uno se vuelve animal de rebaño cuando grita siempre con los demás.
  • Conocemos a través de espejos. Las ideas y creencias por las que nos guiamos son meros espejismos.
  • La degeneración de España se percibe enseguida al observar el talento de quienes nos gobiernan.
  • Los revolucionarios profesionales hacen la revolución para no tener que trabajar nunca jamás.
  • El que abandona el comunismo es como el que sale de la cueva de Platón después de haber vivido siempre entre sombras. Cuando trata de explicar a sus antiguos compañeros la luz que ha encontrado fuera, es rechazado y tratado como un loco a quien hay que hacer callar.
  • Se siguen subvencionando los bodrios del monotemático cine español, la Guerra civil, los buenos y los malos. Ahí se acaba su invención. En 2020 recaudó 40 millones de euros; recibió 87 millones de subvenciones públicas.
  • Una de las tradiciones más amadas por los gobernantes de izquierdas ha sido la de darle, sin ton ni son, a la máquina de hacer billetes, como si fabricando dinero y repartiéndolo fuésemos a ser todos ricos. Empezó con ello la socialdemocracia alemana durante la república de Weimar. Al poco, era necesario llevar una bolsa de billetes para comprar una barra de pan, y unos días después ya se necesitaba una carreta. En Venezuela han seguido convencidos de tan maravilloso asunto y la inflación en 2020 llegó al millón por cien, y todos en la miseria. Pero se sigue en el empeño: hace unos meses, Eduardo Garzón, al que llaman hermano tonto del ministro Alberto Garzón —lo cual parecía imposible dada la indigencia mental de éste—explicaba a las filas podemitas que fabricando dinero seríamos todos más ricos. Uno no se explica cómo una ideología puede hacer persistir en ese error monetario a una generación tras otra; cómo puede hacer tan recalcitrantemente ignorantes a sus prosélitos. El tal Eduardo Garzón es economista: uno se pregunta qué enseñan en la facultad de Económicas a la que asistió el lumbreras.

Cayetana Álvarez de Toledo, ¿políticamente indeseable?

Como portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso de Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo desarboló con su verbo certero y ágil la imagen política de Pablo Iglesias Turrión, líder populista cuya declarada intención es la destrucción del sistema político español y a imposición de una dictadura comunista. El pago que recibió por ello del líder de su propio partido, Pablo Casado, fue su destitución de la portavocía que venía ejerciendo, y el arrinconamiento político.

La sombra de Caín es alargada y gravita demasiado a menudo sobre la política española. El líder del PSOE y presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, se rodea de descerebrados e inútiles para su propio realce. Pablo Casado, líder del PP, metafóricamente, escupe y aparta de un manotazo a la mente más preclara del panorama político español; a la mejor y más lúcida oradora del Parlamento. Los motivos de uno y otro son claros: los mediocres con poder tratan de evitar a toda costa que alguien cercano les haga sombra.

Uno puede entender que los políticos de la izquierda —con repugnancia notoria a todo cuanto huela a mérito o distinción— declaren a Cayetana persona non grata y la consideren enemiga mortal. Uno puede, también, entender que sus compañeros políticos del PP —preocupados esencialmente en tener el pesebre bien lleno— abjuren de ella, siguiendo instrucciones de su acobardado líder Casado. Sin embargo, ha sido una gran sorpresa para mí el comprobar que tampoco entre las gentes que no viven de la política tiene Cayetana mucho predicamento. Creo entender el porqué.

Tiene que ver con el cúmulo de ideas y valores asociados al concepto Ilustración. La Ilustración germinó en Escocia, Inglaterra y los Países Bajos, y tuvo un punto álgido en el limen de la Revolución francesa. Por sintetizar, diré que significa el triunfo de la razón sobre el dogma. Cayetana es, en todo el amplio sentido del término, una mujer ilustrada; digo más: Cayetana simboliza hoy, como ningún otro,  la Ilustración. Pero tal dignidad es hoy en día un pecado grave.

Ahora que la ONU y otros organismos han creado la Iglesia del Cambio Climático —con su muy activa Inquisición—; ahora que han vuelto la caza de brujas, los dogmas, las santidades con pereza mental al modo de  Greta Thunberg; ahora que vuelven los tiempos oscuros y tenebrosos, que todo es engaño y ocultación; ahora que la gente rinde vasallaje a cualquier memez si viene sentimentalmente repleta…; ahora, digo, la distinción, la cultura, la inteligencia, la valentía de Cayetana en defensa de la nación española y de sus valores constitucionales, es una total afrenta para todas esas huestes que esperan temerosos un apocalipsis climático, y, esperanzados, un nuevo orden mundial. Todas esas huestes que rechazan por malvado todo cuanto signifique verdad, sentido común y razón.

Cayetana Álvarez de Toledo arrastra consigo la mácula de ser excelsa en su argumentación, y eso la envidia no lo perdona. Cayetana lleva dentro de su pecho el signo de la Ilustración, y eso no lo perdonan los defensores de la barbarie y el dogma. Cayetana es valiente e inteligente, y eso es un desmérito para los cobardes y los mediocres. Por todas estas razones es repudiada por las masas.

Aunque, si uno lo piensa bien, lo sobresaliente siempre ha sido excepción y la envidia siempre ha sido compañera de la mediocridad. Si uno lo piensa bien, la Ilustración no ha penetrado nunca en el corazón de las gentes, que prefieren la seguridad del dogma y la emotividad como valor. Al fin y al cabo, la razón es de manejo arduo, mientras que el pensamiento mágico surge de la espontaneidad. Al fin y al cabo la democracia es solo una rara anomalía histórica, así que vuelven a su lugar de siempre las inquisiciones, las dictaduras y los dogmas. Ahora la Ilustración y sus símbolos son «fascistas».

La cultura y los bárbaros

De entre las obras que podemos considerar cimiento de la cultura occidental –la Biblia, la Ilíada, la Odisea, la Leyenda del rey Arturo, Don Quijote, Hamlet…—me atrevo a señalar que la Odisea, el periplo de aventuras y desventuras de un héroe de Troya, es la obra de más colorido. El ciego Homero consta como autor. La andadura de Ulises (Odiseo) por territorios mágicos, su descreimiento de los dioses, resultando, sin embargo, decisiva la influencia de estos, las tentaciones, los peligros, las ataduras del héroe a sus pasiones…, todas las cambiantes vicisitudes que las que los dioses le oponen, simbolizan el recorrido existencial de un hombre. Los vientos le conducen al país de los Cícones, y luego al país de los Lotofagos, en donde algunos compañeros probaron el fruto del olvido; en el país de los Cíclopes la astucia de Ulises les salvó del gigante Polifemo; y arribaron a la isla de Eolo, el soberano de los vientos; la infausta curiosidad de sus compañeros les alejó de las cercanías de su patria, Ítaca, y, tras la desgracia de su paso por el país de los Lestrigonos, llega a la isla de Circe la hechicera. Allí fueron convertidos en cerdos y solo la intervención de Ulises les pudo devolver la forma humana. El héroe llegó a la entrada del Hades y bajó a los infiernos, donde encontró a sus compañeros de armas de la guerra de Troya. A continuación sobrevive al peligro de los seductores cantos de las sirenas que cautivan a los hombres, y al peligro de los salientes rocosos en un mar embravecido. En la isla donde vive la ninfa Calipso pasa Ulises siete años cohabitando con ella. La añoranza de Ítaca le hace embarcarse de nuevo y, tras recibir ayuda de los feacios alcanza su meta, llega a su tierra. Y allí tiene, por último, que enfrentarse a los pretendientes de su esposa, que le dan por muerto y que han dilapidado la fortuna del héroe. Y les da muerte.

Tras de tantos ataques a la cultura por parte de esas hordas de bárbaros juveniles que destrozan estatuas y cancelan a grandes escritores de todas las épocas, tenía que llegar y ha llegado: En una escuela de Massachusetts se ha prohibido a Homero (https://www.wsj.com/articles/even-homer-gets-mobbed-11609095872). Los profesores, trogloditas en aspectos culturales, se han felicitado por ello y han publicado su jolgorio en las redes.

La barbarie ha regresado con vitalidad pocas veces vista anteriormente; porque ahora no son los iletrados bárbaros del norte irrumpiendo en el Imperio Romano, sino que son universitarios norteamericanos, chilenos, ingleses, españoles…, y sus profesores a la cabeza. Ha bastado con inocular el veneno ideológico del posmodernismo, de la ideología de género, de la hipersensibilidad y del catastrofismo climático, para convertir a millones de estudiantes en trogloditas culturales, en representantes de la barbarie. Los departamentos de Ciencias Políticas, Sociales y Humanidades, son ahora, en muchos casos y en muchos lares, rediles de acémilas, viveros de ignorantes fanatizados.

Seguramente por ignorancia, no han prohibido aún el Poema de Gilgamesh, que forma parte excelsa del cimiento cultural de la humanidad. Por ignorancia porque seguramente desconozcan su existencia. Si alguno de estos bárbaros hubiera sido lector de esa obra no dejaría de pedir que se fuese enviada a la hoguera, pues Gilgamesh, rey de Uruk –en la antigua Mesopotamia—, ejercía el derecho de pernada con las jóvenes que se iban a casar, amén de cometer otros muchos desaguisados en contra de la corrección política, la cual es hoy en día ley moral de todos los nuevos bárbaros. Serían capaces de prohibir el primer gran poema escrito –de 4800 añosde antigüedad, en escritura cuneiforme sobre tablilla de barro—de la Historia. Como Ulises, Gilgamesh realiza un viaje iniciático, en este caso, en busca de la inmortalidad. Noé, el salvador de toda especie animal, le pone dos pruebas que Gilgamesh no puede superar, así que no logra ser inmortal. Supera grandes peligros, vence a poderosas fieras, padece la muerte de su amigo Enkidu y, como Ulises, visita los infiernos y siente los escalofríos del lugar.

El parecido de una historia y otra, la de Ulises y la de Gilgamesh, es sorprendente, y es una gran verdad  que son dos grandes tesoros que han producido la felicidad de las gentes durante miles de años y que ahora se ven amenazadas por la barbarie.

Recientemente me ha llegado una carta publicada en un diario uruguayo en la que el periodista y académico Leonardo Haberkon renuncia a seguir impartiendo clases de Comunicación a estudiantes de la Universidad ORT de Montevideo. Se queja del analfabetismo, el desinterés y la incultura de que hacen gala. Creo que se podrá leer bien. No tiene desperdicio alguno. Describe los nuevos bárbaros en su salsa.

600 a.C.

600 a.C.

La hora del espíritu

La fecha, obvio es, no es precisa, pero en sus alrededores –siglo arriba, siglo abajo—brotaron en diversas partes del mundo novedosas llamaradas de espiritualidad que 2.600 años después siguen alumbrando la humanidad.

Todavía en la Ilíada, recopilada 800 años antes de nuestra era, el carácter primitivo de las gentes se manifiesta en sus dioses, apasionados seres que apoyan a troyanos o aqueos por aviesos motivos; y, realzadamente se manifiesta en su animismo, con ríos, montañas, volcanes…, repletos de poder y vida e interviniendo en el destino de los hombres.

Pero unos pocos cientos de años después, ya digo, alrededor del 600, la mirada de  Mahariva y Buda en la India, la mirada de Confucio y Lao Tzu en China, la mirada de Zaratustra en Persia y la de Pitágoras en la Magna Grecia, es una mirada nueva que no inquiere tanto al mundo como al interior de uno mismo; que—con la excepción de Zaratustra—rechazan los dioses y sus doctrinas, rechazan la rudeza y la violencia; es una mirada que no busca el amparo a sus desdichas en lo sobrenatural; que se aparta de la gloria, el poder y las riquezas; que busca erradicar el propio sufrir. Todos esos personajes son portavoces de una nueva sensibilidad, todos ellos desatienden los espíritus y se presentan como clarines de espiritualidad. Todos ellos nacen en sociedades que llevan siglos sufriendo calamidades y guerras, dolor y miseria general, así que su doctrina trata de ser una guía para evitar el sufrimiento.

El Jainismo, surgido de Mahariva, postula que el mundo es penetrado por un espíritu universal que vela por mantener la armonía y la justicia. Su primer mandamiento es el respeto a la vida. En sus orígenes se acompañaban de una escobilla con la que barrían su camino en previsión de no pisar algún pequeño animal. Para el Jainismo no hay Dios, y el Cosmos no tiene comienzo ni fin. Las almas, liberadas de la materia kármica, constituyen un solo gran espíritu; un Espíritu que impregna todo y hace a lo viviente parte de un único Ser. El recto camino, el conocimiento recto y la conducta recta, son sus guías.

También el Budismo descree de los dioses. El mundo y el alma son ilusiones de nuestros deseos, y de ellas surge el sufrimiento. De ahí que para acabar con el sufrimiento es preciso desprenderse de ilusiones y deseos. Cuatro Nobles Verdades y ocho caminos es preciso seguir para extinguir el sufrimiento. Si tal, se alcanza el Nirvana, la iluminación, la liberación del hombre de su atadura a la rueda de las pasiones.

Las antiguas religiones chinas tenían a los antepasados como fuente de energía mágico-religiosa. Todo se regía por dos principios antagónicos y complementarios, el yin y el yang, y se sacralizaba un misterioso Tao, “una totalidad viva y creadora sin forma ni nombre”, nos dice Mircea Eliade. Confucio y Lao Tzu se hallaban imbuidos de estas creencias, pero las aplicaron a propósitos y doctrinas bien distintas. Mientras que Confucio hizo pedagogía con el fin de lograr una sociedad justa y armónica mediante la formación de los mejores hombres para la administración política[1], Lao Tzu enseñó  que vivir de acuerdo al Tao sólo es posible fuera de la organización social. Ninguno de los dos otorgó importancia a las especulaciones acerca de los dioses.

Confucio atiende  dos frentes, el individuo y  la organización social. Su propósito respecto a ésta es que funcione; su propósito respecto al individuo es el de alejarlo de la desazón que produce el vivir, y para ello aplica  la técnica de fijar la atención de la conciencia en el obrar rutinario. El practicar el rito, el seguir la costumbre ceremonialmente, la disciplina, la virtud, en suma, el trabajo perfeccionista, son los valores que predica. Los ritos adquieren para Confucio una fuerza mágico-religiosa, y la disciplina de un hombre irá dirigida a conseguir ritualidad en cada gesto y en cada comportamiento.  En cambio, Lao Tzu considera que la justicia y los ritos ensalzados por Confucio son inútiles y peligrosos. El Taoísmo trata de no interferir en la marcha de las cosas, y por esa razón prefiere vivir al margen de la vida pública. Practica la no violencia, alegando que lo blando y lo débil acaban venciendo a lo duro y lo fuerte; así que ensalza las virtudes femeninas, la debilidad, la humildad, la androginia, la relatividad de los estados de conciencia…

Los persas se habían recién unificado con los medos en un gran imperio cuando nació Zaratustra, un reformador de la religión tradicional indoirania, pero, sobre todo, un gran reformador moral. En contraposición a los dioses indoeuropeos reinantes, faltos de sensibilidad y carentes de virtudes, Ahura Mazda, el Dios supremo que Zaratustra ensalza, posee las cualidades de la omnipotencia, la santidad y la bondad. Ahura Mazda castiga a los malvados y premia a los justos, así que todo mazdeísta ha de luchar contra el Mal. El dualismo Bien y Mal[2] cobra fuerza. La guía del creyente se basa en tres principios éticos: buenos pensamientos, buenas palabras, buenas acciones. Frente a las formas morales preexistentes, en que los dioses gobiernan el destino de los hombres y el individuo debe aplacarlos con sacrificios, el gran cambio ético que el zoroastrismo aporta, es que el hombre es libre para elegir hacer el bien o el mal. Las personas son libres y se hacen responsables de  su destino.

Alrededor de la época en que vivieron y divulgaron sus doctrinas estos pensadores nombrados, vivió Pitágoras en la Magna Grecia, en Crotona, y allí creó su escuela. Se le atribuye ser uno de los iniciadores de la filosofía griega, establecer los principios matemáticos de la música, contribuir decisivamente a la geometría, y  crear una sociedad de carácter místico. En lo que a nosotros concierne, en cuanto a sus doctrinas éticas, creó una fraternidad mística que practicaba el ascetismo y el vegetarianismo, que pretendía la purificación espiritual, y cuya fe reposaba en el principio de la metempsicosis, en que el alma se une a lo divino y se reencarna.

¿Cuál es la importancia que tienen en la actualidad todas estas creencias? Inmensa. En el naturismo, en el ecologismo, en el animalismo, en el hipismo, en el veganismo, en todas esas formas de religiosidad popular que participan del animismo, de la astrología, de la creencia en una justicia universal (así te comportes con los demás, así se comportarán contigo etc), que participan de la creencia en que todo ocurre según una mágica reciprocidad justiciera, y también todos esos grupos que practican la ascesis o el misticismo. Hoy, como en la época en que surgieron –porque se trata de necesidades intemporales, de necesidades debidas a la naturaleza humana—, huyendo del sufrimiento que causa el mundo,  la gente busca refugio  en la soledad, en el misticismo, en sofocar el bullicio y el trasiego de una inquieta mente que nos atormenta, busca refugio en  las creencias que proponen modelos de pensamiento y de conducta que esquiven los deseos, los temores, lo rudo y violento, las ilusiones vanas, el contacto con la alteridad de la gente. Tal como ya aparece en las antiguas Upanishads de la India, hoy «el hombre se conecta con la divinidad a través del hilo que une este mundo con el otro mundo y con todas las cosas».


[1] Sus discípulos lograron que 250 años después de la muerte de su maestro, el soberano chino encargara a los confucianos la administración del imperio. Su doctrina ha servido de guía a los servicios públicos durante dos mil años.

[2] Durante la cautividad de Israel en Babilonia, la formas religiosas de Oriente Medio, y entre ellas el judaísmo, toman del mazdeísmo muchas de sus creencias y mitos: la Resurrección de los Muertos, el Juicio Final, el viaje de las almas hacia el Cielo, los ángeles y demonios, el Bien y el Mal, la lucha entre ángeles y demonios, el juicio de las almas según los pecados cometidos en vida, la anunciación de un Mesías redentor… Creencias que serían traspasadas al cristianismo.

Bohr, Pablo Iglesias, Bencemá, Dersu Uzala

Niels Bohr

Niels Bohr, uno de los fundadores de la Mecánica Cuántica y sumo representante de la llamada “Interpretación de Copenhague”, muy aficionado a los Westerns, tenía una curiosa hipótesis acerca de los duelos con revolver en el lejano Oeste americano. Sostenía que en un duelo a revolver tiene ventaja el que espera a que el otro realice el intento de desenfundar. Alegaba que intentar ser el primero en desenfundar conlleva poner en marcha el complejo mecanismo neuronal de tener que tomar la decisión y de activar el sistema motor, lo que reporta un gran gasto de energía mental y un considerable retardo. En cambio, el que espera a que el otro realice el intento actúa de forma refleja, automáticamente, pues es la amígdala – donde llega la información antes que a la conciencia—la que pone en marcha, de manera refleja, el sistema motor, lo que reporta un menor gasto de energía mental y una mayor rapidez en la respuesta. Así que el que espera tiene mayores probabilidades de vencer.

Me atrevo a lanzar esta otra hipótesis: “Entre dos que discuten acaloradamente y tienen prohibido el uso de la fuerza física para dirimir la disputa, el que es físicamente más débil actúa con ventaja.” La razón que aporto es que el más fuerte de los dos ha de emplean una gran energía mental en sofocar sus impulsos a imponerse por la fuerza, impulsos congénitos a la especie humana, es decir, que la inhibición de tales impulsos le resulta muy costosa. Tan alto coste inhibitorio impide que el fuerte pueda echar mano de sus recursos para argumentar. El débil tiene todas las papeletas para ganar la discusión o para que el fuerte se retire de ella encendido.

Bencemá

Creo que la humanidad se enfrenta hoy en día a tres grandes misterios. El primero, entender la extraña complicidad de los grandes multimillonarios de Occidente con la izquierda más rabiosa. El segundo, el extraordinario mundo de posibilidades y de nueva lógica que la mecánica cuántica abre al pensamiento humano. El tercero, ¿qué hace Bencemá en el Madrid?

Pablo Iglesias

He de admitir que cada día me admiro más por las capacidades de ese monstruo sediento de poder que es Pablo Iglesias. Engulle, digiere y regurgita todo cuanto le sale al paso sin sufrir indigestión de ningún tipo; destruye a cuantos le respetaron y amaron sin que asome en él un ápice de pesar o arrepentimiento; como un mesías demoniaco, utiliza a todos en su propio provecho. Un Lenin, sin duda alguna. Un individuo que mataría a media España con tal de poder reinar él sobre la otra media.

De entre sus variadas mujeres ha escogido formalizar pareja con la que tiene menos luces y más gritos, con aquella que conecta de tú a tú con el griterío ultrafeminista cual una verdulera de mercado con sus clientas.

Ahora dirige el Centro Nacional de Inteligencia y tiene en sus manos los expedientes secretos de jueces, periodistas y políticos, ¿algún ingenuo piensa que llegará a ser juzgado de los delitos de los que se le acusa? Como decía Trotsky, “La intimidación es el medio más poderoso de acción política”

Pablo Iglesias pescando en el río de los ilusos

En busca del poder a cualquier precio, Pablo Iglesias se ha especializado en crearse una máscara opaca que oculte sus verdaderos rasgos. Igualitarista de pro, lanza de cuando en cuando mensajes que pueden parecernos ridículos y absurdos pero que están guiados por la intención de recoger adhesiones en ambientes políticos y sociales que no son los suyos. Por ejemplo, al recogerse en un moño propio de mujer su conocida coleta de pelo, al referirse a los miembros de Podemos como “nosotras”, o pasar a llamarse Unidas Podemos, intenta pescar en el río de feminismo y ocultar su empedernido machismo tantas veces puesto en evidencia. Recientemente ha echado el anzuelo en las aguas del animalismo con la propuesta de que los lunes no se debería servir carne en los restaurantes y en los colegios por respeto al sufrimiento animal. De seguro que pronto lanzará alguna proclama medioambientalista de chillón contenido como cebo reluciente para pescar incautos en esas aguas.

Dersu Urzala

Es una bellísima película dirigida por Akira Kurosawa acerca de un cazador en la taiga siberiana. La razón de cómo nos impacta la película se debe al modo rousseauniano en que nos es presentado el personaje: revestido de inocencia, y, por contraste, nos hace sentir que es la civilización quien hace fructificar todos los males. Sin embargo, creo que el retrato está mal encuadrado. Sí es creíble el animismo de Dersu Uzala, ese mirar todas las cosas –el viento, las montañas, los árboles, el tigre…–como si estuvieran dotadas de alma, pero pienso que el personaje real de la historia tenía que gozar de más precaución y astucia, como exige la supervivencia en un medio lleno de peligros. Sobre todo precaución ante los humanos.

En fin, también nos sentimentaliza el personaje por su relación íntima con ese algo inconcreto que sentimos ante la naturaleza salvaje y sus peligros (que no nos afectan como tales porque estamos seguros frente al televisor), y, sobre todo, porque el Dersu Uzala de la película carece de otredad, y nos encontramos ante él como ante un corderillo, y es como si lo acariciáramos. Esa sensación total de no-enemigo que nos produce Dersu Uzala nos trae recuerdos de nuestra inocencia perdida y de la felicidad de la infancia; por eso lo amamos.

Pensamientos

  • Las nuevas generaciones no se han percatado que la vida tiene a la sangre, al sudor y a las lágrimas como ingredientes principales.
  • Los humanos son seres gregarios que desean destacar por encima de los demás y tienen miedo
  • Vemos la realidad del mundo a través de los anteojos de nuestras creencias.
  • Los asuntos de quienes reclaman demasiados derechos acaban saliendo torcidos.
  • El gran Confucio dejó dicho que la serenidad es solo la corteza del árbol de la sabiduría, pero que sirve para preservar ésta. ¡Serenidad!, El Dorado de quienes poseen un espíritu agitado.
  • Las gentes han cambiado el confesionario por el diván del psicoanalista. El diván resulta mucho más caro, pero, ¿resulta más eficaz?
  • Konrad Adenauer, el canciller del milagro alemán nos advirtió: En política solo hay enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido. Cayetana Álvarez de Toledo debió de prevenirse leyéndolo.
  • Basta la agitación que produce un sueño para que toda nuestra actividad intelectiva y sentimental diurna dé un vuelco. El ser humano es una nave movida por los vientos del azar. De la solidez de su casco y del manejo del capitán depende que la nave recobre su rumbo.
  • Los franceses guillotinaron a su rey y a parte de la nobleza; también Cromwell hizo ejecutar al rey de Inglaterra; en España, en donde hemos tenido los peores reyes de Europa, apenas si los enviamos al destierro. Quizá, a pesar de todo lo que dicen de nosotros, somos demasiado civilizados.
  • ¿Qué es un filósofo? Algunos creen que es aquel que enrevesa de tal forma un dictamen que nadie se siente capaz o con ánimos de refutarlo.
  • Amo la filosofía y me irrita ver que dos tipos de filósofos siguen teniendo renombre: los que cultivan las vaguedades y los que confunden lo oscuro con lo profundo. Los dos tipos, usualmente, labran los mismos campos y comen en el mismo pesebre
  • La metáfora es el lenguaje del pensamiento y en la comunicación es el arte supremo para cercar la verdad y presentarla debelada al oyente.
  • En la vergüenza expresamos nuestras ansias de aparentar. En la compasión, el temor a estar nosotros en el lugar del compadecido.
  • Para que surgiera el homo sapiens fue necesario que la materia, la atmósfera, el clima y la geografía de los terremotos mostrasen ciertas singularidades en ciertos periodos de tiempo. A esa conspiración debemos nuestra existencia
  • Las utopías anarquistas, comunistas, socialistas coinciden en considerar que con abolir del mundo todo lo que no les gusta (todo aquello que ellos se muestran incapaces de alcanzar), la sociedad se arreglaría por sí sola. Eliminar todo cuanto les molesta y el mundo quedaría limpio, claro y cristalino: las gentes, los hechos, los asuntos, las circunstancias discurrirían a la medida de sus deseos, plácida y felizmente.
  • El horror hacia la pena de muerte es una suerte de compasión. Lo origina el temor a la reciprocidad de situaciones. El sujeto teme que en el futuro, en mágica reciprocidad, el condenado sea él; así que al defender la abolición se defiende su vida de los percances que puede acarrear el futuro.
  • La moda siempre es extremada, extravagante y novedosa, lo cual no quiere decir que tenga alguna relación con la belleza.
  • Escritor es sinónimo de ególatra.
  • Todo individuo que se cree superior siente desprecio hacia quienes cree inferiores. Es una ley de nuestra naturaleza.
  • Todo individuo pequeño siente envidia hacia los grandes.
  • El organismo sabe que no hay esencia, que somos eslabones autopropulsados a sobrevivir y reproducirnos, y que un signo de que vamos bien por ese camino es el sentir bienestar. Cuando el organismo percibe que marcha por el buen camino, produce bienestar en la conciencia del ser humano. Esa es la guía que nos tiende.
  • La manera más eficaz de imponer el Igualitarismo es imponer primeramente y por doquier la mediocridad en los puestos de la Administración, en las enseñanzas medias, en la Universidad etc. Que la designación de puestos sea a dedo.  
  • La derecha cree justificar su elevado estatus social y político por el mérito que aportan al bien común creando puestos de trabajo, pero lo cierto es que suele ser un mérito raquítico el que aportan para tan gran desnivel que muestran.
  • QUÉ ES EL HOMBRE: Sus sentimientos, deseos, instintos, pensamientos, pero también sus esperanzas, sus anhelos, sus miedos, sus creencias… Los filósofos han olvidado todo esto, y cuando hablan del hombre hablan de cosas etéreas
  • Todo fanatismo se basa en esas premisas: cuanto más fuerte es el odio y el resentimiento, más seguro está el fanático de que su causa es justa. El odio enseguida hace aflorar creencias que lo justifican.

Cayetana y El tango

El tango bailado y el quejumbroso

Al tango, en su doble vertiente de movimiento y de canto, lo animan dos espíritus diferentes: el baile es el enredo chulesco de un macho y una puta en un lupanar desangelado, con luz umbría, altivez, humillación, sado y sexo; en cambio, el canto del tango expresa la voz quejumbrosa de un sentimental borracho  en una taberna del inframundo.

Representan dos posibles formas de relacionarse macho y hembra: la de la fuerza, la jefatura, el dominio, la hembra sometida y a la vez cautivadora; la otra forma es todo lo contrario, es la hembra dominadora, es la hembra que somete al varón con su desdén y éste se humilla cantando sus penas. El primer espíritu es de fuerza. El macho zarandea, mira altivo retando a sus oponentes, la mujer se enreda en sus piernas pidiendo la clemencia de una mirada, pero urdiendo una trama que lo atrape y someta. El segundo espíritu, el del canto, muestra al hombre de hinojos, a los pies de una mujer lejana, afligido, humillado, sometido a la fuerza sexual de la mujer y a su desdén…, quejándose.

Cayetana Álvarez de Toledo y la excelencia democrática

Nadie es demócrata por instinto; nuestro egoísmo innato  impide que consideremos a los demás merecedores de los mismos derechos a los que nosotros nos consideramos acreedores. La razón y la cordura son quienes nos muestran la democracia como cosa conveniente, como cosa que funda la relación social en derechos y nos civiliza.

Hace unos pocos días, aquí en España, el Partido Popular apartó de sus funciones a la portavoz de su grupo en el Congreso de Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo. Tal hecho no hubiera extrañado si la portavoz hubiera dado muestras de no estar capacitada para ello. Pero el motivo fue exactamente el contrario: Cayetana ha mostrado ser la mente más privilegiada del parlamento, poseer el vocablo más cultivado, tener la más exquisita elegancia y regirse por la verdad objetiva. Entonces, ¿cuál ha sido el motivo de su destitución? : la envidia de los mediocres acobardados.

Más de 2500 años atrás, el filósofo Heráclito de Éfeso lanzó maldiciones contra los habitantes de Éfeso que expulsaron a un amigo suyo al grito de “que nadie destaque entre nosotros y, si alguien quiere ser el primero,  que se vaya a otra parte”.  La envidia de los mediocres, el resentimiento contra el que destaca, fue la causa en Éfeso y es la causa en el propio Partido Popular para desprenderse de alguien que destaca.

Porque Cayetana es a la política lo que es Rafael Nadal en el tenis y fue Paco de Lucía en la guitarra, una excepción brillante, un personaje engalanado de gracia, un monstruo de la excelencia, y eso no lo perdonan los mediocres.

El gran pecado de Cayetana ha sido el no ser servil, el no doblegarse a la falsedad, el no querer ser parte de un rebaño. La independencia se paga muy caro en esta sociedad de corrupta democracia en donde la obediencia a las directrices y órdenes del jefe de la formación política es el único valor y mérito que se considera; en donde los políticos no trabajan por el bien de los ciudadanos sino para obtener prebendas. Esos políticos que no representan a sus votantes sino a sus propios intereses. El pecado de Cayetana ha sido ser demócrata, ser honesta, ser inteligente, ser valiente, ser honrada. En esta aparente democracia, dictadura compartida por los líderes de los partidos políticos, en la cual solo vale el voto del jefe de filas (con un parlamento lleno de miserables palmeros, de agradecidos siervos), Cayetana es un ente extraño, es un brote con nueva savia, es una mutación política beneficiosa, es la finura y la elegancia. ¿Puede la democracia permitirse el que se desprendan de Cayetana?

La Democracia ha muerto, ¡Viva la Democracia!

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Ya lo advertí en mi post del 26 de enero, La Revolución ha llegado. Hoy, tras cuatro meses de confinamiento por la pandemia de coronavirus, todos los resortes de poder democrático están cautivos. El poder judicial se encuentra retenido y coaccionado; la fiscalía está amordazada y gobernada por el brazo del PSOE, representado por quien en cualquier país democrático de solera hubiera sido apartada del cargo y encausada, la fiscal-jefe y ex ministra de justicia, Lola Delgado, tres veces reprobada en el Congreso. Los medios televisivos han sido comprados con dinero contante y sonante por el gobierno y con cientos de millones en propaganda institucional. Las redes sociales están siendo controladas y censuradas.  La Guardia Civil y el Ejército están siendo desmantelados y purgados. Todas las instituciones han sido penetradas por los políticos en el poder. El Congreso está ausente y los congresistas confinados en sus casas. El gobierno compra los votos de los representantes de algunas Comunidades Autónomas a cambio de dádivas; dádivas hacia el País Vasco, hacia Cataluña, hacia Cantabria, hacia un diputado de Teruel Existe, y ahora promete nuevas dádivas al partido Ciudadanos que tantas ilusiones había despertado en Cataluña y en toda España. Se compran votos con la ley del Ingreso Mínimo y se seguirán comprando mediante mil fórmulas ilegítimas que el gobierno declarará legales. Cuando llegue la hora de las próximas elecciones—si es que llega—las nuevas leyes electorales permitirán que los partidos del gobierno den un pucherazo que les posibilite mantenerse indefinidamente en el poder. La función ya lleva orquestándose tres años, primero como gobierno en funciones y ahora con las leyes del confinamiento. Decretos-Ley “paridos” por el Consejo de Ministros sin discusión parlamentaria que bogan por dar un golpe de Estado que parezca legal. La mentira, la ignominia, la falsedad más escandalosa, son lanzadas cada día por el gobierno como verdades irrefutables que vienen refrendadas por las sumisas cadenas de televisión. No hay mentira, locura, iniquidad, abuso de poder, que no haya cometido ya este gobierno. La ley recién aprobada por el Consejo de Ministros –para eso sirven las prórrogas de confinamiento— , de Defensa de Protección a la Infancia, boga en la misma dirección. El Estado arrebata la patria potestad a los padres y amenaza con vigilar a las familias y a las redes sociales y penalizar todo “radicalismo”, es decir, todo cuanto no guste al gobierno y no forme parte de lo Políticamente Correcto. Los partidos se han convertido en sectas dedicadas al lucro y al poder. Nadie se atreve a discrepar de las opiniones de los jefes de filas, auténticos capos mafiosos que no dudarían en aniquilar políticamente a los discrepantes. Solo los extremos mantienen sus principios. Podemos, cuya pretensión es instalar un régimen neocomunista al estilo de Cuba o Venezuela, y VOX, partido de derechas que se mantiene aún impoluto pero que es atacado como si fuera la encarnación del diablo. El PSOE ha sido desmantelado y rehecho a imagen de ese psicópata sin cerebro que es Pedro Sánchez, cuya única finalidad es el poder, manejado por el otro mucho más inteligente psicópata y que sabe lo que quiere, Pablo Iglesias. Las huestes de agresivos jóvenes descerebrados clamando por imponer la locura y la mediocridad. El Estado de Sitio ha funcionado. La separación y equilibrio de poderes democráticos han sido derruidos. Locke y Montesquieu han sido enterrados de nuevo. La democracia está dando sus últimos estertores. Estamos llegando a Venezuela.

Pareceres, dichos y ocurrencias

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  1. Dejó dicho Antonio Machado que “Es propio de aquellos con mentes estrechas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”.
  2. Tras una larga y agónica muerte de mi antiguo celular, me ha llegado un nuevo teléfono móvil con órdenes precisas de configuración. A cada paso y a modo de chantaje, solicita mi permiso para manejar a su antojo todos los datos almacenados, así como mi posición a cada momento. En caso de negarme me amenaza con desbaratar la instalación. Al acabar el proceso me ha parecido escuchar una voz que decía “Ya me perteneces”. He reconocido en esa voz la de Mefistófeles dirigiéndose al Doctor Fausto tras apoderarse de su alma.
  3. Desde los griegos la verdadera democracia se ha guiado por este parecer: “La libertad le dijo a la ley: tú me estorbas. La ley respondió: yo te guardo”. Hoy en día hay mucha gente que aborrece la libertad del individuo y pretende estar por encima de la ley. Sin embargo, utilizan la palabra democracia como si les perteneciese en exclusiva, aunque es difícil de saber la idea que tendrán de ella.
  4. Un ejemplo del neolenguaje de que hablara Orwell en 1984 ha sido empleado por el número dos del PSOE, José Luis Ábalos, al referirse al aumento de 100.000 parados nuevos en octubre de 2019. Nos asegura que: “Hay más paro porque hay más confianza para encontrar un empleo”. Bueno, es una manera de llamar idiotas a sus electores.
  5. Existe una gran diferencia entre ser compasivos y vivir a costa de la compasión.
  6. Encuesta en la Universidad de Zaragoza, sólo el 4% de los estudiantes tiene el propósito de emprender algún negocio al terminar sus estudios; el resto, el 96% desean ser funcionarios. ¿Alguien duda que este país se está yendo al carajo?
  7. Hoy, como nunca antes, tengo la impresión de que nos hemos convertido en hámsteres de aspecto humano que corren sin descanso en la rueda del deseo y la ignorancia.
  8. El resentimiento social dicta al oído de los resentidos este lema: “Todos iguales aunque ello signifique miseria para todos”.
  9. Salir de la posición de víctima exige tomar responsabilidades, así que mejor seguir en el victimismo, dicen los que esperan vivir del erario público sin dar palo un al agua
  10. Tengo el convencimiento de que ha sido descubierto un extraño virus que, como en el caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde, convierte a gente de aspecto honrado y pacífico en violentos maniacos capaces de las mayores atrocidades. Solo hay que echar una ojeada al mundo para convencerse de que el virus ya ha sido inoculado (las revueltas en Cataluña o en Chile o en Colombia). Jóvenes de clase media sin necesidades económicas acuciantes se lanzan como posesos a la destrucción en la calle. Creo que el virus tiene un nombre: “Ideología del odio”.
  11. Para ser coherentes con las ideas que expresan, los millonarios progres que defienden una inmigración sin tasa deberían acoger en su casa a unos cuantos emigrantes; los intelectuales franceses que defendían a la URSS con tanto entusiasmo deberían haber pasado un año en un Gulag siberiano; y los que hoy en día defienden con tanto ahínco el régimen chavista de Venezuela o el régimen castrista cubano, deberían pasar unos añitos en esos países sin privilegios de ningún tipo.
  12. Un pensador americano, Sowell, señala que “Es difícil imaginar una manera más tonta o peligrosa de tomar las decisiones que encargarlas a las personas que no pagan un precio por equivocarse”. Los políticos españoles no cejan de darnos ejemplos brillantes de ello. Ahora mismo, se han unido la locura y la desvergüenza para formar gobierno.

ACTUALIDAD

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  1. La energía más barata, menos contaminante y más segura que existe es… la energía nuclear. Así lo asegura –y lo asevera con serios argumentos—Michael Shellenberger, fundador y presidente de ‘Environmental Progress’, pero contra la energía nuclear batalla el miedo y el odio de la gente. También se posicionan en contra de ella: la industria de las energías renovables, tan boyante y productora de tan buenos dividendos; los altos funcionarios de la ONU, que alegan que una energía barata provocaría un aumento inadmisible de población; y las organizaciones ecologistas y de izquierda, que pretenden una revolución social (un tipo de sociedad menos consumista, con la energía más cara, mayores impuestos y menor riqueza y más repartida), para lo cual, entre otras medidas, han levantado el estandarte del cambio climático.
  2. La señora Clinton y el señor Obama (al que otorgaron el premio Nobel de la Paz sin presentar mérito alguno para ello), promotores de la Primavera Árabe, provocaron los siguientes efectos: la inestabilidad política en Oriente Próximo; la creación del Estado Islámico; la destrucción de Siria y Libia; cientos de miles de muertos; cientos de miles de refugiados que arriban a Europa; varios millones de refugiados en Turquía por los cuales paga religiosamente Europa casi 5.000 millones de euros. Pero nadie exige cuentas a la señora Clinton y al señor Obama. Tienen patente de corso.
  3. ¿A quién votar? El próximo día 10 se celebran elecciones en España. No solo en España sino en cualquier país, yo recomiendo votar a quienes: no se contradigan de un día para otro repetidamente; no mientan descaradamente una y otra vez; a quienes no tengan un discurso distinto para cada audiencia a la que se dirigen; a quienes se atrevan a decir su verdad aunque no les resulte rentable electoralmente. Realmente, estos requisitos se pueden expresar de este otro modo: vota al que te parezca honrado y tenga ilusión por construir.
  4. Un nuevo consejo: desconfía de aquello que viene envuelto en sentimentalidad. La razón es obvia: los sentimientos tiñen la Razón y hacen al sujeto manipulable. Siempre que se echa mano de los sentimientos para convencer se está tratando de engañar. Infundir miedo, alarmar, generar un difuso temor en la población, reblandecer las conciencias haciéndonos sentir una compasión desmedida, o, de otro lado, empujar al odio y al resentimiento, son métodos para crear un rebaño asustado y fácil de manejar. Olvidado ya el miedo al peligro nuclear que imperaba en los años ochenta, se ha traído al primer plano el miedo al cambio climático. Y ahí tenemos ese esperpéntico circo creado por la ONU, con la niña Greta como figura estelar, tratando de imitar a aquel santón, Antonio Conselheiro que describe Vargas Llosa en su novela La guerra del fin del mundo, o a la francesa Juana de Arco; exhibiendo el muestrario de obsesiones y esquizofrenias que mostraban estos. ¡Que impere la irracionalidad, lo mágico, lo primitivo!, ¡que nadie cuestione el cambio climático ni la ideología de género!, ¡muerte a la Razón!
  5. No encuentro mejor calificación para el independentismo catalán que el de psicopatía colectiva. En Cataluña se ha conseguido el más exquisito adoctrinamiento social que se haya llevado a  nunca a cabo en la historia de la humanidad. Ni siquiera en las sectas más cerradas se ha logrado una grey del talante pasional como la que forman los jóvenes independentistas. El adoctrinamiento ha conseguido que hijos de padres andaluces, murcianos, aragoneses, gallegos, castellanos, extremeños…, se lancen a una lucha ciega en nombre de las más fantasmagóricas esencias históricas catalanas que cabe imaginar. Los medios de comunicación catalanes, los centros educativos, las instituciones catalanas, tras de cuarenta años de adoctrinamiento sin cortapisa alguna, han conseguido rellenar las huecas cabezas juveniles con sentimentalidad revolucionaria e inventadas esencias de imaginarios héroes. Han conseguido que esos jóvenes renieguen de sus orígenes, de sus padres, de su lengua y de su cultura materna, y se entreguen a la irracionalidad y al engaño.
  6. Tenemos el ejemplo de movimientos redentores y salvíficos como el de la Revolución cubana o la Revolución rusa, que acabaron en catástrofes. Más cercano tenemos la revolución bolivariana o la revolución nicaragüense, que ya sabemos cómo han progresado. Hugo Chávez deja como sucesor a Maduro, que habla con él a través de un pajarito, y en Nicaragua su presidente pone de segunda a su mujer, una bruja reconocida. No digamos ya de la dinastía imperante en Corea del Norte. Pero tenemos otros salvíficos muy reconocidos, como Obama y la señora Clinton, que pretendían liberar de la oscuridad a Oriente Medio e inventaron la primavera árabe que acabó destruyendo la región. Ruego al cielo que me libre de quienes pretenden liberarme.

De asuntos sociales varios

 

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Los líderes y las guerras

 

Desde los comienzos de la humanidad hasta la fecha se han sucedido innumerables guerras a las que se ha calificado con los motetes de guerra económica o religiosa o nacionalista o… Pero las guerras, en su causa, origen y esencia no han sido religiosas ni económicas ni territoriales ni… sino que siempre el elemento fuente, el elemento origen, desde donde arrancó el primer movimiento, donde se produjo el nacimiento, ha sido siempre el interés de los líderes. Los líderes que aspiran al poder sobre las gentes y que fanatizan su comportamiento para conseguirlo. Muchos de ellos fueron líderes mesiánicos. Moisés, Juana de Arco, Octavio Augusto, Hitler, Lenin, Mussolini, Chávez, Atila, Gengis Khan, Mahoma, Jesucristo… han sido algunos de los más renombrados.

izquierda derecha

La izquierda, la derecha y sus huestes

 

La izquierda tiene mucho mayor predicamento que la derecha. Hay una razón obvia para ello: la derecha defiende a los emprendedores (a las hormigas, a los que destacan, a los fuertes) mientras que la izquierda defiende a los que no emprenden (cigarras, mediocres, temerosos, menesterosos) en mayor grado que la derecha; y siempre son más numerosos estos que aquellos –y sobre todo, estos tienen mucha mayor rabia y resentimiento.

feminismo

Feminismo e Igualitarismo

 

A lo que aspiraba y lo que reclamaba el feminismo de siempre era a la igualdad con el hombre en derechos, libertades y oportunidades. Hace muchos años que eso se consiguió. Ahora es otra cosa lo que pide el nuevo “feminismo”.

Si el igualitarismo se guía por la envidia, la impotencia, el resentimiento y las ansias de venganza contra el capitalismo y contra los fuertes, ricos y poderosos, ese nuevo “feminismo” se deja guiar por esas mismas pasiones pero dirigidas ahora contra el matrimonio (según ellas símbolo de lo patriarcal) y contra el hombre. El feminismo está conducido por el resentimiento hacia el hombre. El hombre es su enemigo como el capitalismo es el enemigo del igualitarismo. Es una guerra que dirige el odio y el ansia de revancha.

carlismo

España y su pasado

 

Desde 1833 a 1939 se suceden España cuatro guerras civiles, infinidad de actos terroristas y el increíble episodio del Cantonalismo, en el que el Cantón de Cartagena bombardeó y saqueó a los cantones de Almería, Alicante, Águilas, Mazarrón y Torrevieja, e incluso marchó a invadir Madrid; el Cantón murciano pidió ser un nuevo Estado de Norteamérica; y el Cantón de Sevilla convirtiera la Catedral en café cantante y que fuera derrotado por el cantón de Utrera. Pura cosa de locos fratricidas. El sano juicio demandaría olvidar  esa locura y centrarse en construir un futuro alejado de rencores, o, en todo caso, sacar la lección aprendida de que todos esos enfrentamientos deben ser enterrados. Pero la izquierda española parece querer resucitarlos mediante la Ley de Memoria Histórica. En este país no se mira hacia el pasado para aprender de él, sino para regenerar el odio que hubo. Hay gente que vive de avivar esa llama.

 

Justificación y envidia

 

Las creencias rellenan de bellas y falsas justificaciones a la envidia y al sentimiento de agravio, y sobre ellos hace tejer el resentimiento.

elefante

Rareza y efecto

 

Algunas conductas sociales y algunos comportamientos individuales, y también algunas normas morales represivas, exageradas o perversas, tienen, en cambio, un beneficioso efecto social. Nadie diría que el gran tamaño de las orejas del elefante le sirven de refrigerantes en época de calor.

tyranosaurus

Extraños orígenes

 

Increíblemente, los mayores éxitos económicos del comunismo se produjeron en Norteamérica. Algunas sectas cristianas practicaron allí el comunismo desde finales del siglo XVIII, y con gran éxito. Así empezó a desarrollarse el capitalismo en EEUU. También se puede observar tal enorme vuelco en la China capitalista actual. ¿Quién se iba a imaginar que la gallina es el pariente vivo más cercano del Tyranosauros Rex?

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Legados

 

Apenas trece años median entre la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) surgida con los primeros pasos de la Revolución francesa. Ambas declaraciones se asemejan, pero los hechos políticos trastocarían los resultados sociales y económicos de una y otra. La primera fijaría la democracia norteamericana junto a los derechos y libertades de sus ciudadanos –arrastrando la terrible mancha del apartheid a que fueron sometidos los afroamericanos—y posibilitando la gran nación que dominó el siglo XX y que multiplicó la riqueza material, cultural y tecnológica del mundo entero. La segunda se torció por la irrupción del terror jacobino de Robespierre, Marat y Saint-Just, y produjo el imperio napoleónico y el germen para el terrorismo y las dictaduras comunistas. Distintos ambientes pueden hacer germinar santos o asesinos de un mismo huevo.

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Desequilibrio primordial

 

Toda sociedad se encuentra siempre al borde del abismo. Un paso en falso es suficiente para despeñarse. Vivir en sociedad es estar sentirse siempre empujado a la locura. Nuestra naturaleza social no alcanza un equilibrio estable más allá del clan familiar; toda agrupación mayor conlleva siempre  el desequilibrio. Los enfrentamientos, las luchas por destacar, las ansias de sacudirse el yugo tribal, la imposición de los más fuertes, el seguidismo para con los más locos…, desembocan con frecuencia en un abismo. El mundo  ha sido transformado por la acción de mesías, pero todos ellos fueron reo de manicomio.