ACTUALIDADES

WHATSAPP

_No tengo televisión, no leo los periódicos y me informo de la actualidad noticiera de cuando en cuando, así que no estoy muy al día de lo que ocurre en el mundo. Por eso esta mañana, a las siete, recién despierto, mi amigo Carlos, que tiene la extraña costumbre de pasear el perro a esas horas, me ha enviado un rosario de WhatsApps con carácter de urgencia –pues aparecieron de seguido—, y en ellos me ha detallado la actualidad que corre de boca en boca. Los he respondido uno a uno en la medida en que he podido.

“Oye, me decía en el primero, que el odio, la incultura, el resentimiento, las ansias de destrucción y el fascismo comunista han formado en España gobierno.”

_¿Estás seguro?, le respondo yo, ignorante. No será para tanto, añado. No me contesta.

El segundo Whats… es más explícito:

“Te auguro lo que será esta legislatura: desbaratar el ejército; apoderarse de la judicatura; extender una gran red clientelar regalando subvenciones; legislar para que sus tres puntas de lanza, el cambio climático, la ideología de género y el ataque al fantasma del franquismo, provoquen graves heridas en la libertad de expresión de ciudadanos y medios. También llegarán a un compincheo con el nacionalismo separatista,  de mucho “diálogo” y pocos acuerdos pero que calmará el ambiente hasta las elecciones siguientes.”

_Yo quedo patidifuso por la extrañeza que me causan tales augurios. A esas horas, aún medio dormido, no encontré nada sustancial que decir. No contesto.

“El golpe de muerte a la democracia lo pretenden dar en la legislatura siguiente, dice el tercer Whats…”. “Amañarán las elecciones, como siempre hizo el socialismo (acuérdate de Cuba, de Rusia, de Bolivia, de Venezuela…), y entonces caerá la banca, los medios de comunicación…; y la libertad de expresión estará expresamente prohibida”

_Hala, exagerado, replico, tenemos a Europa para parar eso; y no creo que en el siglo XXI puedan hacer un asalto semejante al Estado, al estilo de la Revolución Bolchevique o del chavismo venezolano.

_Me contesta a este What… sin pérdida de tiempo:

“¿Europa?, ¿cómo eres tan ingenuo?, Europa es una ficción económica de funcionarios extraordinariamente bien pagados. No es nada más que eso. Detrás no hay sentimiento, comunidad, lengua, identidad…Es un tinglado que beneficia a unas decenas de miles de enriquecidos burócratas que chupan del caramelo y cuya única preocupación es tener las posaderas calientes, y un lugar de negocios para las grandes fortunas. Nada más.”

_Lo cierto es que tales “lindezas” me desconciertan, ¿se ha vuelto loco mi amigo?, pienso. Pero no puedo pensar mucho porque enseguida me lanza otra andanada de metralla prosiguiendo con el mismo asunto:

“¿Has visto que Europa o la ONU ejerzan alguna presión que no sea un mero empaque al régimen chavista de Venezuela que ha provocado cinco millones de exiliados y cientos de miles de muertos por inanición o enfermedades fácilmente curables?”

_La verdad es que no, le contesto tímidamente; y sin ninguna respuesta que merezca la pena darle, paso a leer el Whats…siguiente.

“Fíjate en las acciones de esa camada cuando gobiernan. Pongamos por caso los premios nacionales que han concedido este año pasado los rabiosos muchachos de la izquierda encargados de repartir los galardones: el Premio de Narrativa, a una ácrata que considera literatura colocar un insulto tras otro en las páginas de un libro. El Nacional de Poesía, a una independentista gallega. De Ensayo, a un historiador gallego que parece odiar con todas sus fuerzas a España. De Dramaturgia, a un pertinente defensor de la LGTBI. El de Las Letras, a un vasco nacionalista y de izquierdas.  ¿Crees aún que la revolución comunista no está ya en marcha, en acelerada marcha?”

_¡Ostras!, me documento y… todo lo expuesto es cierto, ¿qué puedo alegar?, nada. Me lanzo al último Whats… que me ha enviado de corrido con cierto recelo…, todo se ha de decir.

“Mira, dice mi amigo, en la toma del poder, para eternizarse en él, utilizarán la misma estrategia que empleó Lenin y Fidel Castro y Mussolini y Chávez y Maduro y Hitler. Pucherazos electorales y garrote y prohibiciones y los gulags si se tercian.”

_A estas alturas de whatsappeo ya no sé quién me produce más miedo, si mi amigo o el gobierno que se ha formado. Solo me atrevo a decir…, los jóvenes, ¿consentirán en perder su libertad?  Y me responde como el rayo:

“¡Los jóvenes…! Una subvención por aquí, un sueldete gratuito por allá, botellón los viernes y sábados, un poco de cambio climático semanal, otro poco de guerra civil, otro tanto de ideología de género los martes y jueves, el ataque contra Franco los miércoles y otros engaños más o menos indecorosos, y los jóvenes ya están dispuestos a tomar las calles en nombre del comunismo.”

_Lo cierto es que no me atrevo a contradecirle en nada ni tengo argumentos para hacerlo; tan solo inquiero, ¿Ves algún posible arreglo?, y me responde:

PEDRO Y PABLO 3

“La única esperanza que nos asiste es que son dos machos alfa los que forman gobierno, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias… Si se matasen a dentelladas entre ellos…”

_Me despido sin palabras. Pero antes leo un informe que me envía Google del año 2019. Los viajes que hice en avión, en tren, en coche, a pie. Las ciudades que visité –y fotos de ellas—, los bares en que bebí, los supermercados donde compré, los aeropuertos, estaciones ferroviarias, carreteras, pueblos, montañas, casas…, en donde estuve…¿Tengo que confesar que esta actualización informativa casi me lleva a la depresión? Así que retorno a mi caverna para superar el mal trago mañanero. Buen día.

GOOGLE

De egoísmo, altruismo, Mesías y partidos políticos

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No niego que la filantropía, la compasión, el altruismo, la ayuda al necesitado, no produzcan efectos sociales benéficos y que resulta necesario que se practiquen y deben ser, en ciertas ocasiones y casos, aplaudidos, pero es mi parecer que, oculto o desvelado, todo acto humano es un acto egoísta, aunque su faz venga engalanada con los más bellos colores del altruismo. Y también sostengo que el animal político destaca en lo del egoísmo de conseguir poder, estatus y otros beneficios, aunque asegure laborar abnegadamente por el bienestar de los ciudadanos.

Recientemente se han celebrado en España elecciones a cargos municipales y autonómicos. Las banderas de la pasión se han empezado a agitar en estos comicios que son el preludio de las elecciones generales que vendrán al finalizar el año. En la derecha se ha agitado el miedo a que un cambio de gobierno destruya privilegios, valores y riquezas; en el PSOE, que representa al socialismo moderado, como andan perdidos en el laberinto de autodefinirse y de encontrar qué querer y qué aborrecer, apenas se ha agitado nada; en Podemos, sucursal del pensamiento bolivariano en España, se han agitado el odio y el resentimiento.

Podemos es la nueva máscara del viejo Igualitarismo. Es una máscara hecha con retales de populismo, mesianismo y engaño. Se asemeja más a un movimiento religioso que a un partido político. Tiene a un líder a imagen de Jesucristo; el Jesucristo representado en  los iconos mostrando su bondad a Marta y a María, y mostrando su odio a los mercaderes del templo. Un líder, un Mesías, Pablo Iglesias, que promete un Paraíso Terrenal, una nueva Tierra Prometida: por el hecho de nacer, todo el mundo tiene derecho a todo, basta quitárselo a los ricos: vivienda, 30 horas de trabajo a la semana, jubilación a los 60, paga universal de 600 euros, sanidad y educación gratuitas en todo el amplio espectro de operaciones quirúrgicas y en todo ámbito educativo. ¡La tierra de Jauja de nuevo!

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A él acuden obnubiladas las muchedumbres hambrientas de palabras y esperanzas nuevas, a su silbo acuden, a despeñarse con él si fuera preciso. La muchedumbre airada que no se resigna a haber perdido sus coches y sus vacaciones y sus subvenciones y sus lujos, la muchedumbre que quiere seguir teniendo todos los derechos del mundo solo por haber nacido, que quiere recuperar todos sus privilegios con el mero argumento del deseo de conseguirlo y de la confianza ciega en quien se lo ofrece con voz templada y le asegura que así será si le siguen y le votan y odian a quien no sea de los suyos.

Y para que esa muchedumbre se inflame, el mesías erige altares al viejo dios laico, Papá Estado, ahora remozado con plumas de nuevos colores, que protegerá a las gentes en su andar por el desierto y pondrá remedio a todos los males y extenderá sobre todo hombre y mujer su amplio manto de riquezas y bendiciones sin cuento. Y lo público reinará para siempre por los siglos de los siglos sin agobiar a nadie en el trabajo y todos ricos y felices.

Pero, a menos que el Mesías señalado sea un redomado idiota ―que no lo es―, no puede ignorar que la Tierra Prometida es un espejismo que envenena la imaginación de las gentes y que nunca podrá calmar su sed, y que incluso conduce al abismo; pero sigue adelante con su propósito redentor porque odia mucho, porque está hecho de odio, y porque el poder le ciega. ¡Apañados estamos con él!

Recordemos las palabras de Bertrand Russell:  «Hay personas que al sentirse desdeñadas se vengan desatando revoluciones en el mundo o mojando su pluma en hiel … Muchas veces tales personas se engañan a sí mismas creyendo que están arrasando para construir de nuevo, pero cuando se les pregunta qué construirán más tarde hablan vagamente y sin entusiasmo, después de haber hablado de la destrucción con precisión y calor. Esto es aplicable a no pocos revolucionarios, militaristas y otros apóstoles de la violencia. Actúan siempre sin darse cuenta de ello, movidos por el odio: la destrucción de lo que odian es su propósito verdadero, y sienten una relativa indiferencia por lo que ha de suceder después.»

Pues eso.

Actualidad llameante

 

1.-Elecciones europeas

En Europa avanzan los partidos euroescépticos, que son tildados de «extrema derecha» por la moral buenista imperante; por el contrario, en España avanzan los partidos que podríamos tildar de «extrema izquierda». En Europa se muestran más egoístas, es decir, más de acuerdo con la realidad de la naturaleza humana, y ante los peligros que acechan al bienestar propio se atienen al principio rector del «nosotros primero», mientras que en España, el país de la ilusión ―el país de los ilusos―, el país de las utopías sin pies ni cabeza, el país de los reinos de Taifas, un trozo importante de la población, en vez de pronunciarse por el deseo de lo factible y benéfico, en actitud de revancha se pronuncian en favor de lo inviable y perjudicial.

Aquí nos puede el quijotismo, nos evadimos de la realidad para vivir en el mundo de las ilusiones descerebradas. Este es el país del cantonismo, de los Sánchez Gordillo, del liliputiense Montilla, de los ilusos Zapatero, de los pusilánimes Rajoy, de Carlos II el Hechizado, de Fernando VII el Deseado, de los machos ibéricos Juan Carlos, de los fanáticos nuevos conversos que como Torquemada pretenden quemar en la hoguera a todos cuantos el nacionalismo señale como herejes. Este es el país del paganismo de las romerías marianas.

En este país ha nacido una secta religiosa de irreligiosos ateos-paganos en cuyo líder se funden los tradicionales rostros de Jesucristo y la Virgen María, y que marchan en romería por el viacrucis de la indignación. ¡Encima, el pollo objeto de la nueva veneración se llama Pablo Iglesias!

Este país, España, es la novia frívola y poco fiable, la novia que con frecuencia te desdeña, la novia que solo a su manera y a destiempo te da cariño, la que a todas horas te atormenta, y, sin embargo… ¡la quieres tanto!

2.-Champions

El Real Madrid campeón de la Champions League, campeón de Europa,  que se decía antes. La tribu Real Madrid cuyos grandes héroes guerreros ―mercenarios como Jenofonte y sus diez mil―han derrotado a todas las tribus enemigas. Las luchas tribales trasladadas ―y ritualizadas―al terreno de la competición deportiva.  Imitación ritual pero no menos emotiva, no menos visceral; la Anábasis, el camino de muchos años por el desierto, y el descenso a los infiernos de la guerra, la catarsis purificadora. La necesidad de triunfar que tiene el individuo a través del triunfo del grupo al que pertenece; la necesidad de orgullo, la necesidad de euforia, la necesidad de alejarse de la monótona realidad, la necesidad de victorias. El ansia de triunfo, el ansia de prominencia; en lo más hondo, la evolución actuando sobre el individuo a través de la tribu.

3.-Cataluña y Ucrania

Los fanáticos pro-rusos del Este de Ucrania contra los fanáticos ucranianos del Oeste. Putin, una vez traída al redil Crimea (traídas sus bases navales y el petróleo del Mar Negro) hace de Poncio Pilatos pero juega con la injerencia o no injerencia a desarmar las reacciones europeas y americanas.

El reciente ganador de las elecciones ucranianas ya habla de Federalismo. Ucrania es el espejo de Cataluña, pero con imágenes distorsionadas. En Cataluña no hay fanatismo opositor. Quien posee el fanatismo posee la fuerza, y más si, comparativamente, enfrente reina la pusilanimidad. Por esa razón el nacionalismo catalán no acepta el Federalismo. Por eso buscan lo que buscan, lo que siempre han buscado: la entelequia que la izquierda española le va a poner en bandeja de plata: el Federalismo (que no es tal) asimétrico. Esto es, lo que siempre ha buscado el nacionalismo catalán: la prominencia respecto a España.

Mantener lo ventajoso, acrecentarlo, y desembarazarse de las inconveniencias. Figurar como superiores: más ricos, más cultos, más altos, más guapos, más inteligentes, más capaces. Y, desgraciadamente, lo conseguirán. En esa jaula de grillos del PSOE y en ese Camposanto del PP y en ese manicomio de amantes de las dictaduras sudamericanas de IU y PODEMOS (que se descubrirá que son el mismo), no existe un gramo de oposición a ese infame proyecto que trae la guerra a españoles y catalanes. Desgraciadamente lo conseguirá, y, si no, tiempo al tiempo. Y ¡ojalá!, yo solo sea un agorero.